Un nuevo informe de expertos australianos advierte de que "el cambio climático representa una amenaza existencial de corto a medio plazo" para la civilización humana. Según este pronóstico sombrío, que ha sido respaldado por el ex jefe de la Fuerza de Defensa Australiana, la civilización humana llegar a su fin en 2050 debido a los factores sociales y ambientales desestabilizadores causados ​​por un planeta que se está calentando rápidamente.

El informe, titulado 'Riesgo de seguridad relacionado con el clima existencial: un enfoque de escenario', establece un futuro en el que la sociedad podría colapsar debido a la inestabilidad provocada por los patrones migratorios de miles de millones de personas afectadas por la sequía, el aumento del nivel del mar y la destrucción del medio ambiente.

"Los impactos del cambio climático en la alimentación y agua, la disminución de los rendimientos de los cultivos y el aumento de los precios de los alimentos provocados por la sequía, los incendios forestales y las fallas en las cosechas ya se han convertido en catalizadores de la ruptura social y ha desatado el conflicto en el Medio Oriente, el Magreb y el Sahel, contribuyendo a la política europea", señala el informe.

El informe fue escrito por David Spratt, director de investigación del 'Breakthrough National Center for Climate Restoration', en Melbourne, e Ian T. Dunlop, ex ejecutivo internacional de la industria del petróleo, gas y carbón y presidente de la Australian Coal Association.

El almirante retirado Chris Barrie, ex jefe de las fuerzas de defensa de Australia, considera que "después de la guerra nuclear, el calentamiento global inducido por el hombre es la mayor amenaza para la vida humana en el planeta".

Usando un análisis de riesgo existencial en el peor de los casos, Spratt y Dunlop demuestran que la humanidad se arruinaría si suben 2ºC la temperatura global, un umbral al que el mundo se acerca si las tendencias actuales continúan.

En su escenario, los "puntos de inflexión" se producen cuando la humanidad no puede instituir reformas de emisiones de carbono en los años 2020 y 2030. Esto creará un efecto de invernadero en la Tierra, lo que conllevará a un rápido aumento del nivel del mar provocado por el derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia y la "pérdida generalizada del 'permafrost' y la sequía y muerte a gran escala del Amazonas".

En este escenario, el efecto de invernadero en la Tierra causa que "el 35 por ciento de la superficie terrestre global, y el 55 por ciento de la población mundial, esté sujeta a más de 20 días al año de condiciones de calor letal, más allá del umbral que el humano puede soportar".

Como resultado, dicen los autores, algunas de las ciudades más pobladas del mundo (Mumbai, Yakarta, Guangzhou, Tianjin, Hong Kong, Ciudad Ho Chi Minh, Shanghai, Lagos, Bangkok y Manila) tendrían que ser abandonadas debido a su ubicación en La zona tropical.

La evaluación termina con una conclusión desgarradora: "Es posible que más de mil millones de personas deban ser reubicadas y, en los escenarios de alto nivel, la escala de destrucción está más allá de nuestra capacidad de modelar, con una alta probabilidad de que la civilización humana llegue a su fin".