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Pero las casas ya están reconstruidas y los campos han vuelto a sembrarse, gracias al esfuerzo de los propios damnificados. A estas alturas, y aún sin fecha para el juicio, se preguntan si alguien pagará por todo lo que han perdido.

No es la primera vez que un perito visita la casa de Maruca. En esta ocasión, es el Gobierno de Canarias el que lo envía, para recabar información de cara al juicio por el mayor incendio sufrido en Gran Canaria. Aún quedan otras 20 casa por peritar. Maruca y el resto de afectados, confiesan estar cansados. De hecho la mayor parte de los afectados sólo recibieron 2.500 euros por parte del Cabildo y una ayuda del Gobierno canario, que en el caso de Maruca fueron 8.500 euros. Pero ella está pagando un crédito de 30.000, más toda una serie de gastos que no ha sido capaz de calcular. Hace tres años y siete mes, aquí crecían varios frutales, las enredaderas y las macetas cubrían las paredes y la casa estaba llena de muebles de familia y otros recuerdos. Ya nadie les podrá devolver todo eso, pero al menos la celebración del juicio, que parece no llegar, les ayudará a seguir adelante.

Pero las casas ya están reconstruidas y los campos han vuelto a sembrarse, gracias al esfuerzo de los propios damnificados. A estas alturas, y aún sin fecha para el juicio, se preguntan si alguien pagará por todo lo que han perdido.

No es la primera vez que un perito visita la casa de Maruca. En esta ocasión, es el Gobierno de Canarias el que lo envía, para recabar información de cara al juicio por el mayor incendio sufrido en Gran Canaria. Aún quedan otras 20 casa por peritar. Maruca y el resto de afectados, confiesan estar cansados. De hecho la mayor parte de los afectados sólo recibieron 2.500 euros por parte del Cabildo y una ayuda del Gobierno canario, que en el caso de Maruca fueron 8.500 euros. Pero ella está pagando un crédito de 30.000, más toda una serie de gastos que no ha sido capaz de calcular. Hace tres años y siete mes, aquí crecían varios frutales, las enredaderas y las macetas cubrían las paredes y la casa estaba llena de muebles de familia y otros recuerdos. Ya nadie les podrá devolver todo eso, pero al menos la celebración del juicio, que parece no llegar, les ayudará a seguir adelante.

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