El infarto de Thomas Markle y la supuesta operación a la que tuvo que someterse, sigue dando que hablar. Ahora ha sido un amigo de Meghan Markle el que ha contacto con el Daily Mail para asegurar que en realidad nunca estuvo enfermo y que "toda la historia fue planeada".

Pues parece que el padre de Meghan tuvo que idear una excusa que le impidiera quedar mal frente al ojo público. "Tuvo que sacarse de la manga una buena razón para no ir a la boda y evitar futuras vergüenzas después de que esas fotos suyas fuesen publicadas", aseguran las fuentes del medio.

El informador se refería al escándalo que había vivido el padre de la Duquesa de Sussex después de haber pactado con un fotógrafo una sesión de fotos en las que se le viera probándose el traje de la boda a la que nunca acudió. Sin embargo, ha sido su propia hija, Samantha Grant, la que ha confirmado que la idea no fue de él sino de ella, para que "diese una imagen positiva".

La familia Markle parece que siguen sin aceptar que Meghan haya querido emprender una nueva vida de la mano del príncipe Harry, pero sus amigos nos han dudado en hacer frente a toda la polémica y han salido a defenderla.