A sus 53 años Salma Hayek se ha convertido en todo un ejemplo de cómo se puede seguir siendo igual de sexy pasados los 50 sin retocarse ni hacer uso de la cirugía estética.

Pero por su trabajo como actriz, Salma Hayek tiene que someterse a diferentes cambios de looks, como el que ha protagonizado recientemente para su nueva película 'Like a Boss'. Un film donde Salma interpreta a una magnate del mundo de los cosméticos por lo que hubo un momento en el que la actriz se planteó recurrir al bótox para aumentar sus labios para este papel.

Pero tal y como ha confesado en una reciente entrevista que ha concedido para InStyle, la experiencia no salió como ella esperaba y decidió dar marcha atrás en plena consulta del especialista, su amigo el dermatólogo Maurice Dray.

"Quería probar el bótox e inyectarme relleno en los labios, algo que jamás he hecho", y antes justo de inyectarse el doctor le avisó de lo que podría ocurrir: "No sé si vas a estar contenta porque te va a doler mucho". Pero aun así Salma decidió continuar: "Bueno, vamos a intentarlo". Sin embargo, justo cuando comenzó a infiltrarle de inmediato se negó a continuar: "¡No! ¡Olvídalo!", explica Salma en el magazine.

Por lo que decidió recurrir a un truco clásico para resaltar sus labios libre de dolores: ponerse labios postizos.

¡Siempre hay opciones!