Iker Casillas y Sara Carbonero vivieron un mes de mayo muy pero que muy complicado. Primero, el infarto del portero y, cuando todavía no se habían recuperado del susto, la periodista fue intervenida de un tumor maligno contra el que tiene que seguir luchando durante los próximos meses.

Pero el matrimonio va recuperando poco a poco la rutina. De hecho Sara, tal y como recoge la revista Semana, fue a revisión tres días después de recibir el alta. Según informa el mismo medio, las noticias fueron buenas ya que su doctora le informó de que todo marchaba correctamente.

Además, el fin de semana pasado la pareja disfrutó junto a más amigos de las fiestas medievales de Navalcruz, el pueblo de Iker, y allí pudieron dejar atrás todo el revuelo que han causado sus respectivos estados de salud en las últimas semanas. Disfrutaron con los suyos y en las imágenes les podemos ver sonrientes y relajados.

A todo esto se suma, como informa Semana, que la preocupación de los padres de Casillas, de los que se había distanciado en 2010 por desavenencias con respecto a la gestión de su patrimonio, les llevó a trasladarse a Oporto tras el infarto de Iker, lo que podría indicar que habría comenzado un nuevo acercamiento entre ellos.