Con este prototipo, la investigadora quiere apoyar a la ciudadanía a la hora de escribir textos específicos, sobretodo quejas o peticiones a la Administración Pública. Ella misma argumenta que “La gente está perdida, no hay asignaturas casi de redacción en las carreras para saber escribir textos específicos”… “Vi la dificultad que hay de comunicarse con la Administración Pública, ya va todo por internet y a la gente mayor le cuesta”. Con esta premisa, eligió los ámbitos de la administración pública, la medicina y el turismo, y escogió cinco géneros para cada uno de ellos, basándose en un estudio metodológico previo en el que analizó los textos que las personas necesitan más y los que les resultan más problemáticos.

No se trata de plantillas ya hechas que no se adaptan siempre a lo que la persona desea, sino que hay una gran variedad de textos para elegir el comienzo, la exposición y el desenlace. El ciudadano tendrá la sensación de tener a un experto en redacción de textos guiándole sobre cómo hacerlo y enseñándole sus posibles fallos. Se trata de una herramienta innovadora, ya que no hay nada igual, y totalmente gratuita, que está al alcance de cualquier ciudadano.