"À la recherche du bal perdu", así se titula el proyecto de Torrente que tiene como objetivo componer, interpretar y grabar, en el estilo propio del barroco temprano, una selección de bailes cantados españoles del Siglo de Oro de los que no se ha conservado partitura. Ya ha podido realizar tres piezas- una jácara, una zarabanda y unas seguidillas- y ahora tiene previsto poner música a entre seis y diez piezas más.

Este trabajo supone unir investigación y creación ya que a través de la recuperación y transcripición de los textos de la época se extraen patrones musicales fundamentales de cada baile y se recomponen para ser interpretados en conciertos y grabados. Estos textos se han encontrado en en bibliotecas de todo el mundo. Además de la Biblioteca Nacional de España también se encuentran en Italia – Roma, Florencia, Mantua, Verona y Ravenna – y en las bibliotecas de París, Londres, Nueva York y Ámsterdam. Una vez localizados es trabajo de Torrente el reconstruir la sonoridad de este patrimonio musical español que se cantaba en tabernas, los corrales y salones auriseculares, en la mayoría de los casos.

“La creatividad es imprescindible porque forma parte de la obra de origen. Estoy convencido de que las piezas que yo compongo hoy en día, si se tocaran en esa época se reconocerían inmediatamente; seguro que Quevedo las identificaría”, explica el musicólogo que afirma haber pasado de "ser un investigador en musicología a un compositor del neobarroco”.