El líder de Vox, Santiago Abascal, señala que José Zaragoza "se lanzó en plancha entre trompicones"."Me estuvo dando la brasa durante toda la jornada y dándome un montón de explicaciones que no le había pedido para luego salir donde ustedes y decir que éramos unos novatos y que me lo tenía que contar todo, pero fue muy simpático".

Considera que el PSOE pensaba que "el Congreso era un cortijo". "Como me senté en el lugar de Felipe González les debió parecer un sacrilegio", destaca.

Señala que Vox vivió "con indignación" el juramento de Oriol Junqueras. "No entendemos cómo un político que está juzgado por atentar contra la soberanía nacional vaya allí pretendiendo representar la soberanía nacional y que se le tolere hacer un contrajuramento", señalaba.