El nieto de Franco no entiende las prohibiciones que está imponiendo el Gobierno para la exhumación del Caudillo. Desde Moncloa piden que no se lleven teléfonos móviles para no hacer fotografías. "Creo que en la España de las libertades no debería ser así, no entiendo este oscurantismo en esta chapuza que están organizando", señala.

"No hemos pedido honores militares para mi abuelo, es que le corresponden. Lo que queremos defender es su memoria", declara respecto a la prohibición del Gobierno de establecer este tipo de reconocimiento a Franco. "A la vicepresidenta Calvo, que cuando habla rebuzna, hay que decirle que los vencidos y los vencedores están todos muertos. Napoleón dijo que vengarse de un muerto es una cobardía y desenterrar a un muerto que pertenece a la historia es histerismo e impotencia", declara.

Tampoco comparte Francisco Franco que no puedan enterrar a su abuelo con la bandera de España sobre el féretro."Creo que lo que no quieren es que se les estropee la foto, ni la de dentro ni la de fuera. Nos dijeron que podía herir las susceptibilidades de alguien, pero al español que le moleste la bandera de España tiene un problema".

Se crió más con su abuelo Franco que con su padre y cuenta que vivió los últimos años con él. "Cuando murió yo estaba en 4º de Medicina y vivía el mundo real. Fui crítico con él porque yo pensaba que las cosas eran de otra forma", recuerda.

No ha querido entrar en la carpa donde se producirá la exhumación porque no le gustaría volverlo a ver aunque confía en que el cuerpo de su abuelo esté bien conservado "porque se hicieron las cosas bien". Serán los nietos Merry y José Cristobal quienes estarán en la carpa. El ataúd lo transportará la familia porque "no quieren que haya extraños". "En un primer momento no queríamos ser comparsas de una profanación pero nos abstraemos de todo eso, preferimos estar allí y no podemos dejarle solo en ese trance", manifiesta.

"Antes del tonto útil de Zapatero ya estábamos reconciliados"

Sobre la opinión que hubiera tenido su abuelo sobre la exhumación, no cree que le hubiera dado demasiada importancia: "A mi abuelo le hubiese dado exactamente igual todo esto de la ley histórica. Han creado una historia de buenos y malos, de azules y de verdes, de nacionalistas e independentistas, eso es lo que ha buscado la ley de memoria histórica. Antes de todo esto del tonto útil de Zapatero ya estábamos reconciliados", afirma.

La última carta que se guarda la familia Franco está en recurrir en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo esta decisión y solicitar que Franco pueda ser trasladado al panteón familiar que posee la familia en la Catedral de La Almudena (Madrid). "Si lo conseguimos lo haremos sin que se entere nadie", revela.