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¿Funcionan los vision boards? Una psicóloga analiza sus mitos, riesgos y cómo utilizarlos bien

Descubre qué ocurre en tu cerebro cuando creas un vision board y la única estrategia respaldada por la ciencia para lograr tus metas.

Vision board

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Cada septiembre se llenan las redes de los famosos vision boards. Unos collages de deseos y frases para "atraer" lo que uno quiere. ¿Y qué opina como psicóloga? Pues que sí funcionan… pero no por lo que la gente cree. Y hay una parte que puede jugar en tu contra.

Lo que sí hace un vision board

Cuando eliges imágenes de aquello que quieres, obligas a tu cerebro a definir un objetivo difuso. A partir de ahí entra en juego la atención selectiva: empiezas a detectar información relacionada con esa meta que antes te pasaba desapercibida. Por ejemplo: te compras un coche rojo y de pronto ves coches rojos por todas partes. Se trata del mismo fenómeno. En realidad, no aparecen más coches rojos: lo que ocurre es que los ves más. Ese enfoque, sumado al recordatorio visual diario, sostiene la motivación las primeras semanas.

Vision board
Vision board | Magnific

Dónde falla la manifestación

La psicología lleva décadas estudiando las fantasías positivas y su conclusión incómoda: quienes solo imaginan el resultado logrado terminan con menos energía para perseguirlo. El cerebro se da el premio por anticipado y se relaja. Traducido: pegar una foto de una casa en el corcho puede reducir las probabilidades de que ahorres para ella.

La trampa de la culpa

Hay un segundo riesgo, más silencioso. Si todo depende de desear con mucha intensidad, quien no consigue el objetivo concluye que no lo deseó lo suficiente. En consulta lo veo a menudo: personas que suman a un despido o a una ruptura la sensación de haberlo atraído. Eso no es motivación, es culpa disfrazada de optimismo.

Vision board
Vision board | Magnific

Cómo convertirlo en algo útil

Quédate con el corcho si te inspira, pero añade dos cosas al lado de cada imagen: el obstáculo real y el plan concreto.

  • "Este curso me pongo en forma" + foto de un cuerpo.
  • "Lunes y jueves a las 19:00, gimnasio. Si salgo tarde del trabajo, hago 20 minutos en casa. Dejo la bolsa preparada la noche anterior".

La diferencia entre desear y conseguir cabe en una frase: cuándo, dónde y qué hago el día que no me apetezca. Eso no es manifestar. Es planificar. Y de eso sí hay evidencia.

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