CURIOSIDADES DEL CUERPO
Esto es lo que ocurre realmente al crujirte los dedos: por qué da placer y cuándo parar
Crujirse los dedos puede dejar una sensación placentera durante unos segundos y, no es dañino para ti. Pero, como todo, abusar de ello no es bueno porque puede llegar a provocar dolores. El significado de estirar o crujir los dedos va más allá de un simple "clack"...

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Tras una jornada dura de trabajo, algunos deciden estirar su cuerpo sin siquiera levantarse de la silla y crujirse los dedos de las manos, tomándolo como un hábito desestresante que ayuda a sentirte mejor. Se queda una sensación de alivio en la persona al pensar que los dedos estarán más flexibles después de crujirlos y, tras hacerlo en varias ocasiones acaba convirtiéndose en una costumbre del día a día. Sin embargo, lo que es realmente, va más allá de un ejercicio "relajante".

Y ante las dudas: no. Tampoco tiene que ver con rotura de huesos ni aire atrapado en los dedos. Dentro de las articulaciones hay líquido sinovial, que actúa de lubricante, al estirar o crujir un dedo, este líquido libera burbujas de gas, cuando esas burbujas colapsan, escuchamos ese clásico: "clack" que tanto impresiona pero, es totalmente inofensivo. No va a ocurrir nada, de hecho, estimulan las terminaciones nerviosas.
Por otro lado, el cerebro libera dopamina, un neurotransmisor de placer, por eso muchas personas son adictas a crujirse los dedos y a estirarse en general, porque perciben una sensación de calma y recompensa grata por hacerlo.
Está bien hacerlo de vez en cuando, o al terminar de hacer algo importante, pero, no conviene abusar de ello tampoco porque puede provocar dolores en los dedos, inflamaciones o hinchazones, e incluso, que los músculos y ligamentos se vuelvan un poco más flojos de lo normal.
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