DECISIÓN CADA VEZ MÁS PRESENTE EN LAS MUJERES
Congelar óvulos: cuándo hacerlo, cómo funciona y qué expectativas tener
La ginecóloga Carola Skidelsky (@carolaskidelsky) explica las claves de una técnica que permite preservar la fertilidad y ganar tiempo para decidir el momento de la maternidad.

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La maternidad ya no responde a un único modelo ni a unos tiempos establecidos. Cada vez más mujeres deciden retrasar el embarazo por motivos personales, profesionales o, simplemente, porque aún no han encontrado el momento adecuado.
En este contexto, la congelación de óvulos se ha convertido en una alternativa que despierta un creciente interés. En una publicación en Instagram, la ginecóloga y especialista en fertilidad Carola Skidelsky (@carolaskidelsky) ha compartido información clave sobre este procedimiento y ha explicado cómo puede ayudar a preservar la fertilidad de cara al futuro.
La reserva ovárica disminuye desde el nacimiento
Uno de los datos más importantes que destaca la especialista es que las mujeres nacen con todos los óvulos que tendrán a lo largo de su vida. Al nacer, los ovarios contienen entre uno y dos millones de óvulos, una cifra que disminuye de forma natural con el paso del tiempo. Durante la pubertad, quedan aproximadamente entre 300.000 y 500.000, y desde entonces la reserva ovárica continúa reduciéndose en cada ciclo menstrual.
Esta realidad biológica explica por qué la fertilidad femenina está estrechamente relacionada con la edad y por qué cada vez más mujeres buscan información sobre las opciones disponibles para preservar su capacidad reproductiva.
A partir de los 35 años, el descenso se acelera
Aunque la pérdida de óvulos es progresiva, no ocurre de forma lineal. Según explica Carola, a partir de los 35 años la disminución de la fertilidad suele acelerarse de manera significativa. No solo se reduce la cantidad de óvulos disponibles, sino también su calidad genética.
Este factor es especialmente relevante porque influye directamente en las probabilidades de conseguir un embarazo y aumenta el riesgo de alteraciones cromosómicas. Por ello, los expertos consideran que, cuando una mujer desea preservar su fertilidad mediante la vitrificación, hacerlo antes de esa edad suele ofrecer mejores resultados.
¿Qué es la vitrificación de óvulos?
La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida que permite preservar los óvulos manteniendo sus características biológicas. Gracias a los avances de la medicina reproductiva, actualmente las tasas de supervivencia de los óvulos tras la descongelación superan el 90% en muchos centros especializados.
Sin embargo, la especialista recuerda que no existe un número mágico de óvulos que garantice el éxito. Las probabilidades de lograr un embarazo en el futuro dependerán principalmente de la edad en la que se realizó la vitrificación, del número de óvulos obtenidos y de su calidad.

Cómo es el proceso paso a paso
El procedimiento comienza con una fase de estimulación ovárica mediante medicación hormonal. Durante aproximadamente 10 o 12 días se busca estimular el crecimiento de varios folículos para aumentar el número de óvulos disponibles.
A lo largo de ese periodo se realizan controles ecográficos periódicos para evaluar la evolución de los ovarios y ajustar el tratamiento si es necesario. Una vez alcanzado el desarrollo adecuado, se lleva a cabo una punción ovárica, una intervención ambulatoria y bajo sedación que permite extraer los óvulos. Posteriormente, los especialistas seleccionan aquellos de mejor calidad para proceder a su vitrificación y almacenamiento.
Una técnica segura, pero no exenta de riesgos
Aunque se considera un procedimiento seguro, la congelación de óvulos no está libre de posibles complicaciones. Entre ellas se encuentra el síndrome de hiperestimulación ovárica, que actualmente afecta a menos del 1-2% de los ciclos gracias a los protocolos modernos. También pueden producirse, de forma poco frecuente, complicaciones relacionadas con la punción ovárica, como infecciones o sangrados.
Además, es importante comprender que la vitrificación no garantiza un embarazo futuro. Se trata de una herramienta que aumenta las posibilidades reproductivas, pero el resultado final dependerá de múltiples factores.
Una opción para quienes desean ganar tiempo
Tal y como subraya Carola en su publicación, la congelación de óvulos es una opción, no una obligación. Puede ser especialmente útil para mujeres que todavía no desean quedarse embarazadas, para aquellas que deben someterse a tratamientos médicos que puedan afectar a su fertilidad o simplemente para quienes desean conservar sus opciones reproductivas de cara al futuro.
La información y el asesoramiento profesional siguen siendo las mejores herramientas para tomar una decisión consciente. Porque cuando se trata de fertilidad, conocer las opciones disponibles también forma parte del cuidado de la salud.
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