CONSULTA DE DERMATOLOGÍA
Manchas en la piel: por qué no todas son iguales y qué tratamiento necesita cada una
Un médico estético explica cómo diferenciar los tipos de manchas en la piel y por qué el diagnóstico previo es clave para eliminarlas sin empeorarlas.

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Las manchas en la piel son una de las preocupaciones estéticas más habituales. Sin embargo, lo que muchas personas desconocen es que no todas son iguales ni responden al mismo tratamiento.
Bajo el término "manchas" se agrupan diferentes tipos de hiperpigmentación con causas muy distintas. Y ahí está el error más común: tratarlas todas de la misma manera.
"El primer paso siempre es identificar el origen", explica el médico estético Fabio Vieira. "No todas las manchas se comportan igual ni reaccionan igual a los tratamientos".

El error más frecuente: tratar sin diagnosticar
Uno de los fallos más habituales es aplicar productos o tratamientos sin saber exactamente qué tipo de mancha se tiene.
Algunas están provocadas por el sol, otras por inflamación (como el acné) y otras por factores hormonales. Sin un diagnóstico previo, el tratamiento no solo puede ser ineficaz, sino incluso empeorar la pigmentación.
Por eso, el enfoque actual en medicina estética apuesta por personalizar cada caso.
Los tipos de manchas más comunes
En consulta, hay tres tipos de hiperpigmentación que se repiten con más frecuencia:
- Léntigos solares
Son las clásicas manchas asociadas al paso del tiempo y la exposición solar acumulada. Suelen aparecer en rostro, escote y manos.
- Manchas postinflamatorias
Aparecen tras procesos como acné, irritaciones o incluso tratamientos estéticos. La piel reacciona produciendo más melanina en la zona afectada.
- Melasma
Es una de las manchas más complejas. Está influida por factores hormonales, genéticos y la exposición solar. Suele aparecer en el rostro y tiende a reaparecer si no se controla correctamente.

Cada mancha necesita un tratamiento distinto
Una vez identificado el tipo de pigmentación, el tratamiento cambia por completo.
- Los léntigos solares suelen responder bien a tecnologías como la luz pulsada intensa (IPL).
- Las manchas postinflamatorias requieren tratamientos más suaves que no irriten la piel.
- El melasma necesita un enfoque combinado, más progresivo y controlado.
En este último caso, no solo se utilizan tratamientos en consulta, sino también productos tópicos y, en ocasiones, tratamientos orales.
Aplicar un método incorrecto puede tener el efecto contrario al deseado, incluso puede oscurecer la mancha o hacerla más persistente.
El cuidado en casa también es clave
Eliminar la mancha no es el final del proceso. El mantenimiento es fundamental para evitar que reaparezca. La fotoprotección diaria es imprescindible durante todo el año, no solo en verano. La radiación solar es uno de los principales factores que desencadenan la pigmentación.
Además, se recomienda utilizar cosméticos despigmentantes, evitar fuentes de calor excesivo y mantener una rutina constante de cuidado de la piel.
Entender la piel para tratarla mejor
La tendencia actual en dermatología estética es clara, según los expertos, ya que no se trata solo de eliminar manchas, sino de entender por qué aparecen. Cuando se identifica el origen y se aplica el tratamiento adecuado, los resultados son más eficaces y duraderos.
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