La mujer más mayor del mundo, Jeanne Calment, podría no serlo. Falleció en 1997 a la edad de 122 años y 164 días, una cifra que nadie había conseguido superar.

Sin embargo, un matemático ruso que se ha dedicado a estudiar la vida de Jeanne, ha declarado que está seguro de que la mujer se estaba haciendo pasar por su madre, que tenía 23 años más que ella.