En los últimos meses ha comenzado proliferar el número de aplicaciones que hacen uso de la tecnología 'deepfake' para que el usuario pueda generar contenido propio. En paralelo a la creciente expectación y demanda de este tipo de apps, que permiten la manipulación de contenidos audiovisuales con herramientas de inteligencia artificial, los expertos y cada vez más gente advierten sobre el impacto que puede tener en la privacidad de los usuarios y los posibles datos que las compañías almacenan de estos.

Si hace unos meses Faceapp estaba en el punto de mira por su dudoso uso de las imágenes de los usuarios, ahora la polémica se ha generado en torno a una nueva aplicación china que cambia la cara de personas famosas por la tuya. ZAO, que se presentó hace apenas unas semanas, ya ha enganchado a millones de usuarios chinos por su sencillez y precisión.

 

Cómo muestra un usuario en Twitter, en apenas 8 segundos y con una sola foto, puedes convertirte en el protagonista de tu película o serie favorita, sustituyendo el rostro de alguno de los personajes por el tuyo propio. Así, los usuarios pueden, en escasos minutos, estar al bordo del famoso Titanic como combatir junto a Jon Snow en El Muro.

Por su puesto, la precisión de la aplicación no es absoluta, pero mantiene con bastante acierto la estructura facial del actor, lo que le ha permitido convertirse en una de las tres aplicaciones más descargadas de App Store en China.

Aunque el usuario puede descargar ZAO gratuitamente, su uso viene con el módico precio de poder utilizar su rostro y datos. Para registrarse en la app, el usuario debe dar su número de teléfono y permitir el acceso a su galería de fotos, así como autorizar a la compañía a utilizar los contenidos que se generen de forma "gratuita, irrevocable, permanente, transferible y relincenciable". Este 'intercambio' de datos ha suscitado la preocupación por los riesgos para la privacidad que implican sus políticas de uso y la prensa oficial china ha alertado que las fotografías de los usuarios pudieran ser utilizadas de un modo delictivo con los avances del reconocimiento facial.

Tal ha sido la polémica que la propia compañía ha tenido que salir a perdón y modificar los mismos. "Hemos estado reflexionando y revisando -nuestro producto- estos últimos dos días por no poder abordar los problemas que son de interés público. ZAO no almacenará información personal de reconocimiento biológico facial", han apuntado los creadores de la aplicación a través de la red social Weibo, el Twitter chino. En este sentido, los responsables han asegurado que las imágenes o vídeos que los usuarios hayan cargado "para otros fines que no sean mejorar la aplicación o las cosas que preacordaron los usuarios". Además, en su anuncio ZAO aseguró que si los usuarios eliminan información o cancelan sus cuentas, la aplicación eliminará información relevante según las normas y reglamentos pertinentes.