Alrededor de 6.000 habitantes de Bilbao, entre ellos, 4.000 mujeres, teme sufrir una agresión en la calle cuando van solas de camino a casa o por sitios desconocidos. Para defenderse usan diferentes objetos.

Jeniffer es una joven que siempre sale a la calle con un spray de pimienta, ella afirma que así vive más tranquila desde que tiene algo con lo que poder defenderse. "Cuando voy en tramos que yo no estoy cómoda o una situación que no me está gustando lo saco del bolso", dice la joven.

La venta de estos dispositivos se ha disparado en los últimos años. La venta de sprays, que son legales, asciende hasta 30 botes a la semana porque los habitantes aseguran no sentirse seguros en su ciudad.

Además de llevar estos objetos para defenderse, los ciudadanos intentan no llevar joyas ni demasiado dinero encima. "Yo llevo diez euros, a veces cinco, porque me han robado cinco veces", afirma una señora.

Expertos en defensa personal como Guzmán aconsejan llevar otros elementos que puedan servir como arma, como un paraguas.