La Junta de Gobierno Local de Ávila aprueba la declaración de "emergencia" en la ciudad por la situación de "sequía extrema" que vive la capital, lo que obligará a adoptar determinadas medidas.

La declaración se produce como consecuencia de la situación de los embalses y la previsión de ausencia de precipitaciones en los próximos meses.

En este momento, los embalses de la provincia se encuentran al 44,3% de su capacidad, con 3.487.414 metros cúbicos, mientras que, en la misma fecha del año pasado, se encontraban al 91,7% de su capacidad, con 7.220.271 metros cúbicos.

El informe oficial incide en que se considera que por debajo del volumen crítico de embalses el agua no se puede aprovechar al no ser apto para potabilizar debido a las deficientes condiciones de calidad en que se encuentra. Este volumen crítico o muerto se puede cuantificar en 1.500.000 metros cúbicos para los tres embalses, lo que se traduce en que el agua embalsada que se puede aprovechar, siempre y cuando su calidad no empeore, es de 1.987.414 metros cúbicos.

Alarmante descenso del nivel de agua de la Albufera

La Fiscalía acusa a los agricultores de hacer un mal uso del agua.

Las escasas precipitaciones de estos meses está provocando fuertes sequías en varias zonas de España. Los niveles de agua de la Albufera de Valencia se encuentra actualmente en mínimos históricos. La Fiscalía ha declarado que quiere que sea la Generalitat quien gestione las compuertas. Ecologistas y asociaciones están de acuerdo en que es necesario un transvase desde el río júcar por la emergencia de sequía. La Fiscalía ha acusado a los agricultores de hacer una mala gestión de los recursos.

Consecuencias de la sequía de Ávila

El Ayuntamiento de Ávila ya ha suspendido un concurso hípico y ha comunicado que dejará de regar los parques y jardines públicos ante la sequía extrema que se vive en la localidad. Además, pide a las comunidades de vecinos que hagan lo mismo y que se evite cambiar el agua de las piscinas este verano.