Eduardo Posso, un menor de solo 12 años, murió en el hospital de Indiana el 24 de mayo con signos de abuso prolongado, negligencia e inanición, según ha podido comprobar la CNN.

Tanto su padre como su madrasta han sido detenidos y acusados de asesinato, negligencia, confinamiento criminal y agresión a un menor.

Las autoridades dicen que la pareja mató a Eduardo lentamente de hambre en un motel de Indiana. Ambos están detenidos bajo una fianza de 500.000 dólares cada uno.

La muerte del menor ha sido clasificada como homicidio por un patólogo forenes. El personal de hospital notó que Eduardo tenía moretones, laceraciones y úlceras en todo el cuerpo. Según varios documentos, el niño había sido encadenado en un toallero con un collar eléctrico alrededor de su cuello.

Otros tres de sus hijos han sido puesto al cuidado de los Servicios de Protección infantil y parecen estar saludables.

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