Una madre del sur de Florida ha sido arrestada acusada de la muerte de su bebé de un año, al que no llevó al hospital después de que sufriera gravísimas quemaduras.

Una de las hijas estaba aseando al pequeño cuando otro de los hermanos, de cuatro años, giró el manillar para poner el agua ardiendo. El bebé se abrasó desde el torso hasta los pies.

Christina Hurt, la progenitora, no estaba en ese momento en la casa, pero cuando conoció lo ocurrido decidió no llevarlo al hospital. Pensaba que lo ocurrido supondría que le retiraran la custodia, según recoge CBS.

Las consecuencias han sido mucho peores. La mujer intentó socorrer al pequeño con remedios caseros, pero él solo empeoraba. Cuando el pequeño dejó de respirar, la madre lo sacó al patio y sus vecinos se dieron cuenta de la situación.

Ellos llamaron a los médicos, pero no pudieron hacer nada por salvarle la vida. "Me dijo: 'Por favor salva a mi bebé. No quiero volver a la cárcel ", dijo uno de los vecinos.