El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha defendido en el juicio del "procés" que las denominadas leyes de desconexión del Estado, aprobadas el 6 y 7 de septiembre de 2017, perseguían que los ciudadanos de Cataluña pudiesen votar, y ha asegurado: "Tengan presente que volveremos a votar. Asimismo, ha denunciado en el Supremo que once de los doce acusados en el juicio a la cúpula del 'procés' son o han sido diputados, lo que supone una "grave distorsión" para la cámara, y ha mostrado su preocupación porque Vox les acuse desde la extrema derecha.

Torrent, que este lunes comparece como testigo en el Tribunal Supremo, ha apuntado, antes de someterse a las preguntas de las partes, que para él supone una "grave distorsión" del normal funcionamiento de la cámara que once de los doce acusados sean o hayan sido diputados y que varios de ellos se encuentren en prisión preventiva. El actual presidente del Parlament se ha mostrado "convencido de que el conflicto político entre Cataluña y el Estado" se resuelve únicamente "mediante un referéndum" y ha admitido que él acudió a votar el 1 de octubre de 2017.

A su juicio, las leyes aprobadas en el turbulento pleno del 6 y 7 de septiembre, y después suspendidas por el Tribunal Constitucional, "emanaban de la voluntad mayoritaria de diputados de la Cámara" y tenían como "finalidad" que "los ciudadanos de Cataluña, tal y como piden masivamente, puedan decidir libremente su futuro". Un planteamiento "que no ha cambiado y no va a cambiar": "Por mucho que se juzgue aquí a estos hombres y mujeres demócratas no vamos a cambiar". "No vamos a renunciar nunca a la voluntad mayoritaria de decidir nuestro futuro", ha zanjado.