El candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, ha repetido esta propuesta en numerosas ocasiones antes y durante la Debate de Investidura: reformar el artículo 99 de la Constitución. Lo hace, dice, para poner fin a los bloqueos que dificulten las investiduras.

Constitución española: artículo 99

1. Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los demás supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno.

2. El candidato propuesto conforme a lo previsto en el apartado anterior expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitará la confianza de la Cámara.

3. Si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará Presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviere la mayoría simple.

4. Si efectuadas las citadas votaciones no se otorgase la confianza para la investidura, se tramitarán sucesivas propuestas en la forma prevista en los apartados anteriores.

5. Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso.

Lo que Sánchez propone con esta reforma es la creación de un pacto de Estado para reformar este artículo, de manera que solo haya una votación y gobierne quien consiga la mayoría simple. "Los ciudadanos no deben sufrir nunca más la amenaza de una repetición electoral, con una votación basta", ha sido el mensaje que el socialista se encargado de enviar al resto de fuerzas parlamentarias.

Con esta propuesta, Sánchez pretende evitar el bloqueo a proyectos de Gobierno de la primera fuerza política más votada. "El artículo 99 debe ser actualizado a la nueva realidad parlamentaria", ha mantenido Sánchez, quien aparentemente parece rechazar el nuevo escenario político en España.