Ella no puede caminar, él no puede ver. Pero ella se convierte en los ojos de él y él en las piernas de ella. Son una pareja maravillosa de deportistas. Lo que no podrían hacer solos, lo consiguen juntos: quieren subir una montaña de más de 4 mil metros.

La curiosa historia de esta pareja no tiene límites. Melanie y Trevor son el mejor ejemplo de cómo dos personas pueden complementarse. Él pone las piernas, mientras ella pone los ojos.

Ellos son dos deportistas extraordinarios, un equipo inseparable. Trevor, es un hombre enamorado de la montaña que estuvo escalando en Nepal. El problema vino cuando se quedó ciego hace cinco años por un glaucoma.

Por otro lado, Melanie también es una enamorada de la montaña, pero no podía disfrutarla del todo. Ella nació con espina bífida y está en silla de ruedas.

A partir de ahora son inseparables gracias a mochila ligera en la que Trever la transporta. "Si tienes una idea loca, busca a otra persona que esté de acuerdo con ella y dejará de ser una idea loca", comenta Melanie.