1. Cuando llegaste, ¿qué?

Nos Alive: Resoplando más que los caballos en la ‘rapa das bestas’ y con una orden de alejamiento contra la cerveza, el tercer y ultimo día de festival entramos reptando bajo el Portico NOS. Nosotros, y los guiris, más rosas que nunca, pero sin fuelle alguno. Menos mal que los DJs que te reciben desde lo alto nos ayudan a entrar en materia, aunque por delante teníamos el día más flojo (aunque quizá el más interesante) del Nos Alive de Lisboa.

BBK Live: Llegue pronto a las siete de la tarde para ver a los australianos The Cat Empire, era el grupo que más ganas tenía de ver y no defraudaron. Pusieron al público a bailar con sus trompetas y ritmos endiablados y dejaron a la gente queriendo más. Fue de largo el mejor concierto del festival (Si, me gustaron más que Muse) y habría sido mejor todavía si hubieran tocado a una hora más decente, las diez de la noche por ejemplo.

2. ¿Quién lo petó?

Nos Alive: Ayer llegábamos con la no tan ligera sensación de que esa última noche la íbamos a pasar huérfanos de un grupo que, como dice el título de este párrafo, “lo petase”. Y prácticamente así fue, aunque siempre estará Mogwai para salvar los trastos.

Para que os hagáis una idea de cómo suenan, me cuentan que cuando estos escoceses tocaron en la Ópera de Sidney (Patrimonio de la Humanidad y con una de la mejores acústicas del planeta) tuvieron que repartir tapones para el personal por si las moscas y las denuncias por sordera.

Otro ejemplo: si en ‘This is Spinal Tap’ subían el amplificador al 11, Mogwai lo tenía a veintipico. Prohibitivo verles a menos de decimal fila en el más recogido escenario Heineken. 
Y mientras tocaban ‘Rano Pano,’, ‘I’m Jim Morrison, I’m Dead’ y ‘Teenage Exorcists’, en las pantallas iban apareciendo seres inmortales meneando la cabeza con los ojos cerrados. Música potente, música envolvente. Cerraron con ‘Batcat’, un tema capaz de serpentearte por el cuerpo y hacerte sentir más esquinas de tu anatomía que el pilates.

BBK Live: El concierto de Muse lo goce como pocos, se tocaron todos los temazos y sonaron increibles. Llovió timidamente durante la más de hora y media de show pero escuchar temas como 'Plug In Baby', 'Starlight' o 'Knights Of Cydonia' lo merece todo. Son uno de los mejores grupos de los ultimos 20 años y ayer en el BBK Live demostraron porque, una combinacion de verdadera actitud rockera, virtuosidad musical y temazos. Son el cabeza de cartel perfecto y no me importaría que sonaran en todos los festivales a los que fuera.

3. ¿Quién pichís pichás?

Nos Alive: Era ya noche cerrada cuando nos plantamos ante el escenario principal para ver con qué nos iba a sorprender Chet Faker. Y él solito, con una mesa de mezclas, un portentoso espectáculo de luces y haciendo ‘semi moonwalks’ bajo los sintetizadores, tiró de tres temones para ganarnos: ‘Cigarettes & Chocolate’, su version de ‘No Diggity’ y ‘Drop the Game’. ‘Three points’ para el australiano. 
Y cuando todo estaba resultando realmente sugerente, sensualoide y muuuuy cool, el tío se marcó un par de temas de banda anodina que no entendimos muy bien. También es verdad que teníamos ciertas ansias por ver a Azealia Banks, así que no le perdonamos la más minima pérdida de energía y nos fuimos antes del final. Aún nos estamos preguntando si hicimos mal…

BBK Live:  Los islandeses Of Monsters and Men fueron los encargados de calentar el escenario principal antes de Muse y, aunque no lo hicieron mal, me parecieron bastante flojos. La gente bailo todo con sus dos o tres canciones conocidas y en el resto del concierto se echó la siesta.

4. La sorpresa

Nos Alive: Maravillosa sorpresa por lo inesperada la de Dead Combo. Pedro V. Gonçalves y Tó Trips nos recibieron con un escenario mágico con un despliegue instrumental asombroso y cargado de referencias culturales, como por ejemplo, el altar dedicado al Día de Muertos en México.

El primero llevaba calada hasta las cejas un enorme sombrero de copa, un traje muy adecuado para una boda gitana de los 80 y unos botines blancos. De fondo, van pasando imágenes vintage de los lugares más emblemáticos de Lisboa. Y todo junto, crea un ambiente retro ‘kitsch’ perfecto para escuchar sus sonidos importados de medio mundo.

Nuestros temas favoritos fueron ‘Liboa Mulata’ (de su disco homónimo) y el apoteósico final tocando el ‘zorba’ griego, en un claro mensaje de apoyo a nuestros vecinos del Mediterráneo. Absolutamente alucinante.

BBK Live: Para mi no hubo grandes sorpresas, Sheppard y Kodaline no consiguieron conquistarme y con Muse y The Cat Empire iba entregado sabiendo que lo iba a gozar todo. Ayer fue de largo el mejor día del festival pero me voy a casa con pocos deberes, quizás escuchar más a James Bay y Alt-J, pero sólo eso.

5. El concierto en el que hice amigos

Nos Alive: Con casi tantos ventiladores como en un concierto de Paulina Rubio, dos bailarines muy irritantes y vigilada en todo momento por un guardaespaldas ENORME, Azealia Banks demostró que es la tía más guay del lugar. Nos hicimos amigos de todos los que estaban allí con el descomunal tema ‘Yung Rapunxel’, que la rapera de Harlem cantó a gripo destripado a través de un megáfono, y sellamos nuestra recién contraída amistad con la traca final de ‘212’.

BBK Live: No hice amigos pero si salte mucho cuando Sheppard se tocaron la canción del anuncio, su pegajoso 'Geronimo'. El resto de su concierto, con bastante mal sonido, fue lamentable y salvo que me corrijan en un futuro son grupo e un sólo éxito.

6. Aproveché para cenar

Nos Alive: Pues en The Jesus and Mary Chain. Desde el BBK nos habían dicho que daba igual verlos que correr detrás de ellos (una expresión que siempre me ha parecido maravillosa), así que aprovechamos los 20 minutitos que faltaban para que empezase el concierto de Chet Faker para cenar en la sala de prensa: Había ‘Bacalhau com natas’ y albóndigas guisadas con arroz. TOMA.

BBK Live: El obligado momento cena fue justo antes de empezar Of Monsters and Men. En el BBK Live sólo hay tres escenarios y entre los dos grandes no se solapan nunca los horarios, algo que si sucede en otros festivales. La masa fluctua del principal al secundario y viceversa. Cogi fuerzas en Of Monsters and Men y me preparé para darlo todo con Muse.

7. Agujetas para el personal

Nos Alive: Como las agujetas y los dolores ya los traíamos puestos, hicimos lo que pudimos con el fin de fiesta que se suponía que iba a ser Disclosure.  Fíjate que nos encantan sobremanera ‘Help Me Lose My Mind’ y el juego de proyecciones con la silueta femenina cantando el tema, y hemos bailado mil veces ‘White Noise’ o ‘F for You’, pero teníamos la sensación que con estos dos hermanos que hacen música electronica nos la habían colado y habían evitado darnos un gran cabeza de cartel. Pero bueno, bailamos, que es lo que importa.

BBK Live: Hubo agujetas con The Cat Empire, una hora entera saltando y bailando sin parar. La gente lo dió todo y entre el público se escuchaban todo el rato comentarios de gente soprendida por haber descubierto a este grupazo australiano. Están empezando a sonar cada vez más en España y eso es bueno porque significa que podré verles mas veces.

8. La anécdota:

Nos Alive: En el concierto de Dead Combo nos encontramos con el portugués más salao del festival. Estaba hacienda fotos a sus amigos con un Samsung de última generación… Para que luego se te planten delante los plastas de los Ipads. Qué tío más riquiño.

NOS Alive

Esto, y la gente dándolo todo con el anuncio de Casal García en los minutos previos a la aparición de Azealia Banks. La campaña del “viño verde”, protagonizado por los portugueses Voodoo Marmalade, podría ser el equivalente a los spots de Estrella Damm cuando todavía molaban.

BBK Live: Todo se reduce a dos momentos especiales, la gente pidiendo otra con insistencia tras bajarse The Cat Empire del escenario (no les dejaron hacer bises) y el extasis final en Muse cuando la gente coreaba el riff de guitarra de 'Knights Of Cydonia'.

9. Hazte un balance final: Lo mejor…

Nos Alive: Dead Combo y lo entregados que son los portugueses con sus grupos locales. AMOR. Y la fácil y cómodo que se platea todo en este festival. Y lo barato (y bueno) que es todo. Y Lisboa. Y los lisboetas. Y Portugal en general. 
Yo vuelvo el año que viene. ¿Y tú?

BBK Live: Fue el mejor día del festival de largo, deliciosa apertura con The Cat Empire y épico broche final con Muse. Si en medio hubiera habido algo decente hubiera sido ya perfecto.

10. … y lo peor:

Nos Alive: Las hordas sensiblonas que se cogían sitio a codazos bajo el Palco NOS para ver la puesta de sol a los pies de Sam Smith. Qué intensidad. 
Y los Counting Crows. Qué pereza. 
Y, otra vez, los 40 minutos sin más opción que la carpa macarra para escuchar música antes de que saliesen los últimos de la noche. Qué coñazo.

BBK Live:  Los pinchazos musicales que fueron Sheppard y Kodaline, que poca gracia tuvieron. A The Ting Tings ni fui a verlos porque ya he estado en conciertos suyos y son bastante insufribles.