Este próximo sábado tendrá lugar uno de los acontecimientos más esperados de todo el año: la boda de Meghan Markle y el príncipe Harry.

Un enlace real muy esperado por todos y que ha generado una gran expectación. Y es que son muchas las incógnitas que se revelarán este próximo 19 de mayo, como por ejemplo cuál ha sido el vestido de novia por el que finalmente Meghan se ha decantado para darse el 'sí, quiero' junto a su Príncipe.

Tal es la expectación que hay en relación a la boda que la novia está completamente de los nervios. Según revelan diferentes medios, Meghan está tan nerviosa que no tiene prácticamente apetito por lo que está perdiendo peso considerablemente y apenas puede dormir.

Esta pérdida de peso ha hecho que la actriz de 'Suits' se haya visto obligada a tener que visitar más veces de lo esperado el taller de costura que ha diseñado su vestido de novia.