Meghan Markle confirmaba este jueves que su padre, Thomas Markle, finalmente no asistiría a su boda con el príncipe Harry, por lo que tampoco podría acompañarle hasta el altar. Rápidamente se comenzaron a barajar las otras opciones que tenía la actriz, cobrando fuerza la de que haría el recorrido del brazo de su prometido.

Pero desde el Palacio de Kensington han confirmado un día antes del enlace que finalmente será el padre del novio, el príncipe Carlos, quien escolte a Meghan: “Ms. Meghan Markle ha pedido a su Alteza Real el príncipe de Gales que la acompañe al altar de la capilla de San Jorge en el día de su boda. El príncipe de Gales está encantado de poder dar la bienvenida a Ms. Markle a la Familia Real de esta manera”, reza el comunicado.

 

Los problemas de salud del padre de Meghan han sido los que oficialmente han provocado su ausencia, aunque antes de que estos salieron a la luz se vio envuelto en la polémica por el escándalo con unos paparazzis con los que había pactado una serie de fotografías para mejorar su imagen de cara al enlace real.

Pero, tal y como el propio Thomas declaró a TMZ, aunque sí es cierto que la semana anterior había sufrido un infarto al corazón, había tenido tiempo para descansar de cara a la boda. Sin embargo, afirmó que no iría por “respeto a la Familia Real”.