Isabel Pantoja pasa por sus horas más bajas y es que no acaba de levantar cabeza. La ruptura con Universal , su discográfica, ha supuesto un duro varapalo para la tonadillera. El dinero que le adelantó, 800.000 euros, los usó la artista para rebajar la deuda de un millón que tenía contraída por blanqueo de dinero, delito por el que estuvo en la cárcel.

Pero sus elevadas exigencias han llevado a que se cancelara la gira que comenzó en el Teatro de Aranjuez: "La discográfica quería continuar haciendo galas bajando su caché –de 100.000 euros por concierto– e Isabel se negó, a eso y a cantar sin los setenta músicos que la han acompañado desde que empezó”.

Además, también se ha dado por finalizado el plazo con la productora mexicana para llegar a un acuerdo sobre la serie de la vida de Isabel, por el que se le adelantaron 360.000 euros de los 1,7 millones que había firmado.

La artista no gana para disgustos y podría haber tocado fondo: "Ella está muy mal. Tanto que a veces ha pensado en tomarse un bote de pastillas y acabar con todo".