Iker Casillas no pasa por su mejor momento tras el infarto que sufrió hace unas semanas mientras entrenaba con su equipo. Y aunque todo quedó en un susto, el futuro profesional del futbolista se encuentra totalmente en el aire, algo que sin duda le tiene preocupado.

Por ello, mientras se recupera, el que fuera portero de la Selección Española de Fútbol, no puede evitar echar la vista atrás. Ha sido con una fotografía del año 2007, cuando todavía jugaba en el Real Madrid y su equipo había hecho una temporada magnifica, con la que Iker ha querido recordar tiempos mejores.

Tras este golpe tan duro, el deportista cuenta con el cariño y apoyo incondicional de su mujer, Sara Carbonero. Y es que no hay nada como el amor de la familia, y sobre todo el que le dan sus hijos, Martín y Lucas, para superar esta mala racha.

Por su parte, Sara ya se ha reincorporado al trabajo, y viajaba hace unos días a Ibiza para asistir al desfile de la nueva colección de baño de Calzedonia.

Recientemente medios portugueses han especulado sobre la posibilidad de que el portero pudiese estar planteándose el retirarse.