PIDEN UN CONSUMO MODERADO

PIDEN UN CONSUMO MODERADO

Sanidad alerta del mal uso del ibuprofeno

El Ministerio de Sanidad ha alertado del riesgo de tomar altas dosis de ibuprofeno, uno de los analgésicos más usados y que no necesita prescripción médica. Por ello, recomiendan no recetar altas dosis de ibuprofeno a pacientes con patología cardiovascular grave como insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica o enfermedad cerebrovascular.

El Ministerio de Sanidad ha alertado del riesgo cardiovascular que conlleva tomar altas dosis de ibuprofeno pero ha hecho hincapié en que el consumo moderado de este medicamento es "seguro" por lo que los ciudadanos pueden estar "tranquilos".

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha hecho esta mañana una serie de recomendaciones a los profesionales sanitarios sobre el ibuprofeno y el dexibuprofeno tras la revisión europea hecha sobre el riesgo cardiovascular de estos fármacos.

La primera es no recetar altas dosis de ibuprofeno (2.400 miligramos diarios o más) o de dexibuprofeno (1.200 miligramos diarios o más) a pacientes con patología cardiovascular grave como insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica establecida, enfermedad arterial periférica o enfermedad cerebrovascular. Además, antes de iniciar tratamiento a largo plazo con estos medicamentos, especialmente si se requieren dosis altas, recomienda considerar los factores de riesgo cardiovascular del paciente.

Como ocurre con todos los antiinflamatorios no esteroideos, las autoridades sanitarias piden que se utilice la dosis más baja posible durante el menor tiempo posible que permita controlar los síntomas de acuerdo con el objetivo terapéutico establecido. El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) autorizado para el tratamiento de procesos dolorosos de intensidad leve y moderada, fiebre y procesos reumáticos e inflamatorios y se comercializa bajo diversos nombres comerciales y como medicamento genérico.

Las dosis de ibuprofeno de hasta 1.200 miligramos al día, que son las que se usan habitualmente como analgésico, antiinflamatorio ocasional o antitérmico, "no se asocian a un incremento de riesgo cardiovascular", según la alerta de la Aemps recogida en su web.

La directora de la Aemps, Belén Crespo, ha explicado que la cantidad de 2.400 mg o más al día puede ser "cuatro pastillas de 600 mg o tres pastillas de 800 mg", unas dosis para las que se necesita prescripción médica y que "no son habituales" ya que las consume "únicamente alrededor del 2 % de la población". El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, ha afirmado que el consumo moderado del fármaco es "seguro" y ha apuntado que "siempre es bueno consultar al médico sobre cualquier medicamento, incluso aquellos que no precisan receta".

En declaraciones a la prensa durante la visita que ha realizado a la Fundación Lesionado Medular de Madrid, Alonso ha resaltado que en el 90 % de los hogares españoles el consumo del ibuprofeno es "moderado", con lo que el riesgo citado no afecta a la gran mayoría de la población.

De acuerdo con los últimos datos publicados por la Aemps, correspondientes al año 2012, en España se consumen cada día y por cada 1.000 habitantes 21,51 dosis diarias definidas (DDD) de ibuprofeno, cada una de 1,2 gramos, según los estándares de la Organización Mundial de la Salud.

El uso de este medicamento se duplicó entre 2002 y 2012, si bien el nivel máximo de consumo se alcanzó en 2009, con 26,49 DDD por cada 1.000 habitantes, y se redujo paulatinamente desde entonces y hasta 2012, cuando su utilización quedó en los niveles de 2006. Tras conocer la alerta de la Aemps, el presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), José Luis Llisterri, ha opinado que la sociedad española está "ibuprofenizada" y ha abogado por la concienciación y "educación sanitaria" para disminuir su consumo en dosis altas.

El presidente de Semergen ha indicado que en "procesos banales" como amigdalitis o faringitis, en los que los pacientes toman una dosis de 600 miligramos cada ocho horas durante tres o cuatro días, "no hay efectos secundarios". "El problema viene cuando se extiende ese tratamiento a los 8, 10 ó 15 días, que es cuando se puede producir elevación de la presión arterial, que está demostrado, por ejemplo, que un hipertenso no puede tomar y un paciente que tenga un problema renal, tampoco", ha explicado Llisterri.

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