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Está muy enferma
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Al llegar a la mansión, a Ferit, Seyran y Abidin les ha tocado enfrentarse a la realidad de golpe. En el salón los esperaba toda la familia de brazos cruzados. Las caras lo han dicho todo: se venía una tormenta de las gordas.

La búsqueda de las joyas auténticas ha llevado a Ferit y a Abidin a meterse de cabeza en la boca del lobo.