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Me han enterrado viva
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Junto al cuerpo del camionero, la Guardia Civil descubre el chupete de Juanito que quedó olvidado en el coche.

Su historia nos tiene a todos enganchados, pero también nos deja una sensación muy agridulce. Y es que es imposible verlos y no acordarse de Sahin y Nare. Parece que en este clan, enamorarse de la persona equivocada es lo más parecido a una maldición.