Entrevista en primicia

Pedro, padre del bebé secuestrado en Bilbao: "Cuando me di cuenta de que se lo habían llevado me volví loco"

A Pedro todavía se le corta la voz al recordar cómo una mujer se llevó a su bebé recién nacido del hospital de Basurto (Bilbao) dentro de una bolsa. En su primera entrevista en televisión cuenta que temía que la secuestradora lo pudiera tirar a la ría, a un contenedor o llevárselo a otra ciudad.

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Espejo Público habla con Pedro, padre de Aimar, el bebé que estuvo secuestrado 11 horas después de nacer. El recién nacido fue sustraído del hospital de Basurto (Bilbao) por una mujer que, haciéndose pasar por enfermera, aseguró a los padres que se llevaba al pequeño para hacerle unas pruebas antes de darles el alta.

Después de horas de angustia estos padres ya están felices junto a su pequeño. Bromean diciendo que no se separarán del niño hasta que cumpla 30 años. Pedro, el progenitor, cuenta que el niño se encuentra en buen estado después de hacerle las pruebas oportunas. Reconoce que se volvió un poco loco en el momento que vio que el niño no volvía y tuvo que necesitar medicación. Su mujer estuvo en shock y fue mucho más positiva que él en sus pensamientos sobre lo que pudiera ocurrirle al niño.

"Nos dijo que se llevaba al bebé para hacerle las últimas pruebas y después nos daba el alta"

Cuando entró la secuestradora en la habitación su mujer estaba en la cama compartiendo habitación con otra pareja, él había salido. La secuestradora le dijo que le iban a hacer las últimas pruebas al bebé y que les darían el alta. Les pareció raro que les dieran el alta a las 22.00 horas pero se fiaron de la mujer. "Le dijo que se llevaba al bebé para las últimas pruebas y que ahora lo traía", recuerda.

Va pasando el tiempo, su mujer empieza a extrañarse y van a preguntar al personal sanitario por qué no traen de vuelta al bebé. Los trabajadores del centro les dijeron que a esa hora no se daba el alta y que nadie podía llevarse al recién nacido solo a hacerle unas pruebas y menos sacándolo de la cuna. "Cuando entre todos me dijeron que no me di cuenta de que se habían llevado a mi niño. En ese momento me volví loco por los pasillos, por todos los lados y empecé a decirles que qué había pasado con mi hijo. Entonces ya me di cuenta de que sí pasaba algo", recuerda.

Pedro miró en papeleras y setos y salió a hablar con los taxistas a alertarles por si veían a la mujer. Otros padres les dijeron que la secuestradora había entrado en sus habitaciones. Piensa que el hecho de haber visto sola a su mujer hizo que se atreviera a llevar a cabo su plan de secuestro. "Igual en otras habitaciones estaba la pareja y no se atrevía. Vería a Laura sola y pensó hacerlo".

"Les dije que esa mujer se había llevado a mi bebé metido en una bolsa"

Este padre tiene grabada la imagen de la mujer que se llevó al niño con el recién nacido metido en una bolsa. Les mostraron las imágenes y no podían dar crédito que esa mujer fuera la supuesta enfermera. "Yo dije, mi bebé va ahí en una bolsa", cuenta entre lágrimas. Durante las primeras horas de la madrugada se temía lo peor. Pensaba que la mujer lo podía tirar a la ría, arrojar en un contenedor o llevárselo a otra ciudad, mientras que su mujer se mostró más positiva en todo momento.

"El pequeño Aimar tendrá ahora dos cumpleaños"

Dice Pedro que no le desea nada malo a la mujer que le robó el bebé y solo espera que se cure para que no les pase a otras familias. Los investigadores les han contado que sufre un trastorno obsesivo, fingió ante sus vecinos estar embarazada y dijo estos días que iba a dar a luz. "La verdad es que no quiero saber nada de ella tampoco".

Tiene previsto visitar a la familia que recogió al niño en un felpudo después de que fuera depositado allí por la secuestradora. "Para mí son los ángeles de la guardia de Aimar y son como de mi familia", señala.

La secuestradora compartió imágenes con el bebé en sus redes sociales

La mujer que fingió durante semanas estar embarazada, había comprado una cuna y distintos enseres para el bebé. Colgó imágenes en redes sociales con el bebé asegurando que era su hijo y a partir de ahí los agentes pudieron detenerla.

El entorno de la detenida cuenta que actualmente residía con su pareja pero que pasa la mayor parte del tiempo en casa de su madre. Aseveran que se trata de una familia desestructurada y que recientemente la echaron de la cafetería en la que trabajaba. Los vecinos están muy conmocionados por los hechos.

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