Un matrimonio de Huelva iba paseando por la playa en Isla Cristina cuando se encontró con una narcolancha con fardos de droga. Deciden denunciarlo a la policía y luego se olvidan del asunto. Pero poco después, reciben la llamada de un narco que quiere recuperar su mercancía.

Esta es la espeluznante llamada a la que ha podido tener acceso 'Espejo Público':

- ¿Si. Dígame?

- ¿Qué pasa?

- ¿Quién es?

- Tú sabes quién soy. Dile a tu marido que quiero mis cosas. Que esto no se va a quedar así. Eso está claro.

- Usted se está equivocando

- Sí, sí. Yo me estoy equivocando… Vega vale… Ya mañana voy a verlo. No te creas que esto se va a quedar así… que se va a quedar con mis cosas

- ¿Qué cosas?

- Las cosas que tiene escondidas en la playa ¿vale? ¿Quieres que te diga todo por teléfono o que vaya a tu casa ahora y lo cojo por el cuello? ¿Cómo quiere hacerlo tu marido?

- Sigue pensando lo que quieras. Mi marido no tiene nada y ya se lo dijimos la semana pasada

- Pues dile a tu marido que le va a cortar las manos… ¿Vale?... Yo mañana te voy a llamar para que me des las cosas y dejaros ya de tonterías tú y tu marido. Ya está bien lo que os quedasteis tú y tu marido. Has vendido ya dos cajas eh… ¿Vale?... ¿Os estáis enterando o no?

- Mi marido y yo estamos tranquilos porque no tenemos nada ni hemos vendido nada

- Pues mira, como lo vendas vais a tener problemas. Eso está claro

El narco les acusa de haber vendido dos cajas de droga. El padre de familia ha vivido un intento de secuestro y vive con miedo. Duerme con un cuchillo debajo de la almohada. La mujer asegura que esto está afectando a su trabajo y su vida en el día a día."Él no duerme, se pasa la noche despierto. No quiere que los niños salgan solos a la calle", señala.