El asesino de Valga (Pontevedra) efectuó 15 disparos, recargando tres veces el revólver para acabar con la vida de Sandra, Alba y María Helena, exmujer, exnuera y exsuegra. La jueza ordenó su prisión comunicada y sin fianza por tres presuntos delitos de asesinato, lo que podría dar lugar a una condena de prisión permanente revisable, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.

El hijo que tuvo el asesino confeso en una relación anterior ha hablado para Espejo Público. Explica que apenas tenía relación con su padre "porque viajaba mucho por trabajo" pero sí mantenía buena relación con sus hermanos pequeños, por parte de padre.

"Mi padre no tenía ninguna orden de alejamiento con mi madre. Nunca tuvieron problemas, nunca le pegó ni la maltrató. Yo tampoco he tenido ningún problema con mi padre. La razón por la que no tenía mucho contacto con él es porque después de separarse de mi madre él viajaba mucho por trabajo y yo me crié con mis abuelos pero nunca viví una situación agresiva con él. Yo, si hubiera notado esta actitud agresiva, no dejaría que viviera con mi abuela.

Ella también lo hubiera notado. Desconozco lo que haya podido pasar con su siguiente relación. No tenía apenas contacto con la familia de Sandra, solo con mis dos hermanos pequeños a los que quiero y quiero que estén bien y son los que me preocupan. Solo pido que si lo ha hecho que pague por ello y se le juzgue como tal.

Esto nos ha sorprendido a toda la familia. Mi abuela está muy afectada. Mi padre llamó llorando a mi abuela y a mi tía Marilú una vez detenido para decirles que les quería mucho. No se disculpó. No dijo nada más, solo que las quería. Nosotros sentimos las pérdidas y solo queremos que la familia pueda llegar a recuperase y yo poder ver a mis hermanos pequeños".