SE HA QUITADO LA VIDA
La hija de Martin Short no habría "mostrado señales" antes de morir: "La depresión es una asesina silenciosa"
Martin Short afronta uno de los momentos más duros de su vida tras la muerte de su hija, cuyo entorno asegura que no mostró señales visibles de estar atravesando una crisis.

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Martin Short es una de las figuras más queridas de la comedia estadounidense, pero en el plano personal atraviesa ahora un golpe devastador tras el fallecimiento de su hija de 42 años en Los Ángeles.
Según ha confirmado la Oficina del Médico Forense del condado de Los Ángeles a Us Weekly, la muerte fue declarada oficialmente como suicidio, mientras personas cercanas a Katherine sostienen que no dio señales públicas de estar luchando con su salud mental.
Un vecino que vivía cerca de Katherine desde hacía más de una década ha explicado que "no dio ninguna indicación de lucha antes de su muerte", haciendo referencia al estado previo de la muerte de la joven. En ese mismo testimonio, ha añadido que: "La depresión es a menudo un asesino silencioso y que permanece oculto".
El mismo residente ha descrito a Katherine como una persona discreta pero cercana: "Katherine era una persona reservada, pero eso no significa que no fuera amigable. Era bastante extrovertida". También recuerda que: "Ella siempre me saludaba cuando coincidíamos en el vecindario".
Los vecinos también destacaron el cuidado que ponía en su hogar y su amor por los libros: "Era una lectora voraz y podía hablar con profundidad sobre los libros que leía", han relatado, además de recordar que: "Tenía un naranjo precioso en su jardín delantero. Era la envidia de todos los vecinos. De alguna manera, los insectos que afectaban a nuestros árboles no se posaban en los suyos".

Otros residentes la recordaron por el ambiente festivo que aportaba a la comunidad: "Colgó con orgullo su bandera canadiense durante todo el año y decoraba el exterior de su casa de formas divertidas y extravagantes para las fiestas", señalan. Un vecino de al lado ha descrito su muerte como "increíblemente triste", mientras otro apunta que "ella era muy agradable, pero este es un vecindario tranquilo y, para ser justos, generalmente no vemos a muchos vecinos afuera".
Katherine trabajaba como trabajadora social clínica con licencia en Los Ángeles y colaboraba a tiempo parcial con una clínica de salud en tareas de apoyo comunitario, grupos de apoyo y psicoterapia. Según la información disponible, también había trabajado con una organización sin ánimo de lucro centrada en combatir el estigma en torno a la salud mental.
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