LOS EXTREMOS DE SU FÍSICO

Sylvester Stallone confiesa que sufrió bulimia durante las películas de Rocky y habla del consumo de esteroides: "Se convirtió en una obsesión"

Sylvester Stallone ha revelado las "terribles consecuencias" de interpretar a Rocky y otros papeles de acción que lo llevaron a desarrollar bulimia y consumir esteroides hasta convertirlo en una obsesión.

Rocky Balboa

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La figura de Sylvester Stallone siempre irá de la mano de la de Rocky, uno de los mayores héroes contemporáneo del cine estadounidense y que cambió su vida para siempre.

El actor ha interpretado al personaje en seis películas de la saga principal y en dos de Creed, lo que unido a su papel en las cintas de Rambo y en otras tantas de acción le convirtieron en el mayor icono del género durante varias décadas junto a Arnold Schwarzenegger, lo que les llevó a generar una gran rivalidad.

Sin embargo, el actor pagó un alto precio por convertirse en ese mito y, ahora, Sylvester Stallone ha hablado abiertamente sobre los extremos a los que llegó para conseguir el físico musculoso que tenía.

Sylvester Stallone
Sylvester Stallone | Gtres

En una entrevista concedida a New York Times para promocionar sus nuevas memorias, The Steps, que saldrán a la venta el 29 de septiembre, Stallone reflexionó sobre cómo cambió su relación con su cuerpo a lo largo de su carrera.

"Se volvió algo muy íntimo, por así decirlo. Era mi armadura. Me fijé en Rocky: Un tipo muy tranquilo y de lo más normal. Y entonces pensé: Creo que el personaje empezaría a volverse un poco más vanidoso. Y luego, en Rambo, interpretas a un guerrero, así que serías un poco más animal. No serías tan relajado", dijo. "Empecé a pensar: diseña tu cuerpo como el de un jaguar, un felino. No grande como Arnold Schwarzenegger, sino más salvaje, agresivo, muy ágil y atlético", comentó sobre el proceso de llevar su físico un paso más allá, lo que le generó bulimia y una obsesión por su imagen.

Sylvester Stallone en Rocky III
Sylvester Stallone en Rocky III | Gtres

"Luego se convirtió en una obsesión. Muy mala. Llegó al punto de que me volví bulímico", ha confesado. "Bajé a un 2,6 % de grasa corporal cuando estaba haciendo Rocky III, y no podía retener nada. O no quería retenerlo porque me obsesioné con mantenerme en ese nivel de forma física, literalmente una especie de adoración obsesiva al cuerpo. Y nadie lo consigue sin aditivos ni drogas, punto. No me importa lo que digan", ha asegurado, confirmando que consumió esteroides.

"¡Dios mío, sí que hay que hacerlo! Pero hay que hacerlo con cuidado: seis semanas de trabajo y seis de descanso. La gente dice: 'Ah, eso no se consigue de forma natural'. Y no, no se consigue. Pero eso también tiene consecuencias terribles", señaló.

Sylvester Stallone en Rambo III
Sylvester Stallone en Rambo III | Gtres

No obstante, todo cambió en 1997 cuando Stallone protagonizó Cop Land, donde cambió sus hábitos mientras se preparaba para el personaje al que daba vida.

"No fue hasta que hice Cop Land, cuando tuve que interpretar al tipo más débil —parcialmente sordo y con sobrepeso— que me sentí algo liberado. Luego las cosas se torcieron y perdí el favor de Hollywood. Pero sí, he maltratado mi cuerpo", admitió.

"Me han operado de la espalda nueve veces, del hombro dos veces y me han hecho tres fusiones cervicales. Todo está sujeto con alambre, pero aun así quiero mantenerme en buena forma", recordó sobre sus múltiples lesiones, muchas de las cuales producidas tras una fractura de cuello por una pelea con un actor durante un rodaje.

"Si pudiera volver atrás, diría: 'Deja que otro lleve la batuta y no hagas tus propias escenas de riesgo'. No sé qué me pasaba con eso de lesionarme todo el tiempo", reflexionó.

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