REUNIÓN DE ANIVERSARIO
Renée Zellweger recuerda la "obsesión" por el cuerpo de Bridget Jones y estalla ante las críticas: "Era una chica normal"
La actriz Renée Zellweger echa la vista atrás durante el Festival de Cine de Tribeca para defender la autenticidad de su icónico personaje Bridget Jones y califica de "liberador" haber roto con los cánones estipulados de belleza.

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El diario de Bridget Jones sigue siendo, veinticinco años después de su llegada a los cines, un referente absoluto de la comedia romántica, aunque su legado no ha estado exento de debates.
Con motivo del 25 aniversario de la película original de 2001, parte del elenco principal se ha reunido en el Festival de Cine de Tribeca, donde la gran protagonista, Renée Zellweger, ha recordado la enorme "obsesión" que el público y los medios de comunicación mostraron por la apariencia de su personaje.
Lejos de sumarse a las críticas, Zellweger ha reivindicado la figura de Bridget como el reflejo de una mujer real que no encajaba en los encorsetados moldes de la industria de la época.
"La mayoría de las heroínasde las comedias románticas sonrefinadas y se ajustan a un paradigma particular de belleza en ese momento, y este no era ese paradigma", ha comenzado explicando la ganadora del Oscar durante el evento celebrado el viernes 12 de junio.
Para la intérprete, el secreto de que el personaje conectara de forma tan masiva con los espectadores reside precisamente en su imperfección: "Era una chica normal y su estilo de vida reflejaba su apariencia. Le gustaba comer de más, le gustaba el Chardonnay, no iba al gimnasio todos los días y, aun así, es guapísima. Siempre consigue al chico".
Además, ha añadido que esa falta de artificios jugaba a su favor: "Quizás incluso más, porque es tan auténtica que eso la hace aún más atractiva".
La actriz ya se vio obligada a intervenir públicamente cuando Bridget Jones fue tachada de "tóxica", una corriente ante la que reaccionó defendiendo la naturaleza satírica de la obra.
Y en esta ocasión, la estadounidense ha vuelto a mostrarse tajante: "Rompió una norma de una manera inesperada, lo que hizo que conectara con la gente, incluyéndome a mí".
De igual manera, ha restado validez a las reiteradas discusiones sobre su peso: "Me encanta este personaje, y cuando la gente habla de su peso, no la veo como una persona que... No hay nada que corregir. Creo que de alguna manera cambió nuestras expectativas sobre cómo puede luce una protagonista femenina".
Esta firme postura coincide con las decisiones creativas que la propia actriz ha tomado a lo largo de las cuatro películas de la franquicia. De hecho, en los últimos años ya dejó muy claro lo que opina sobre las referencias al peso en Bridget Jones: Loca por él, la última entrega cinematográfica de la saga estrenada el año pasado, donde se aborda la madurez del personaje.

Echar la vista atrás y recordar los inicios de esta saga le ha servido para valorar lo que supuso a nivel personal ponerse en sus zapatos: "Fue muy liberador interpretar a alguien que vive experiencias auténticas de forma auténtica".
La actriz además ha confesado detalladamente el alivio que supuso rodar sin la presión estética habitual de los platós de Hollywood: "Me encantó. Me encantó poder llorar y que se me corriera el rímel, y que nadie se metiera con esas cositas que me hacían perder el brillo. Y podía tener la nariz mocosa y congestionada cuando lloraba, como pasa en la vida real, y que soplara el viento y tuviera el pelo revuelto y nadie viniera a peinármelo y dejarlo perfecto".
Una lección de naturalidad que, según la actriz, se convirtió en su pauta favorita cada vez que le tocaba retomar el papel: "No tenemos que preocuparnos por eso. No tengo que pensar en eso. No vamos a usar maquillaje, granos... ¡genial!".
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