EL ENFRENTAMIENTO ESCALA
El equipo de Baldoni achaca los "fracasos" de Blake Lively a su propia actitud en una vista previa al juicio
El enfrentamiento entre Blake Lively y Justin Baldoni suma un nuevo capítulo con acusaciones cruzadas que ponen en duda tanto su reputación como sus cifras millonarias a las puertas del juicio.

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La batalla legal entre Blake Lively y Justin Baldoni parece no tener fin, y más ahora que el juicio está tan cerca.
Durante una vista previa al juicio celebrada este martes, los abogados de la productora de Baldoni, Wayfarer Studios, siguieron insistiendo en su versión de que la actriz no sería víctima de ninguna campaña de desprestigio, sino que sus propios problemas de reputación y decisiones empresariales estarían detrás de su "caída".
El equipo legal del director de It Ends With Us defendió que los proyectos fallidos de Lively, incluida su marca de bebidas Betty Buzz, no pueden achacarse a una supuesta maniobra en su contra. Es más, llegaron a describirla como una "bully" (matona), poniendo en duda la narrativa que ella ha sostenido en los últimos meses.

Este cruce de acusaciones forma parte del proceso judicial que arrancó tras la demanda presentada en diciembre de 2024, en la que Lively denunciaba a Baldoni y a su empresa por acoso sexual y represalias. Ambas partes han aportado ya pruebas de cara al juicio, previsto para el 18 de mayo.
Otro de los puntos clave del enfrentamiento gira en torno a las cifras económicas. El equipo de Baldoni cuestiona seriamente los cálculos de Lively, que sostiene que habría ganado 132 millones de dólares en los próximos cinco años de no haberse visto perjudicada. Sus abogados argumentan que esa estimación no se sostiene, alegando que su carrera ha sido "irregular" y que no trabaja de forma continuada.
El debate sobre los ingresos y la trayectoria profesional de la actriz también ocupó parte de la audiencia, como recoge Daily Mail. El letrado Amir Kaltgrad aseguró que la actriz tiene un "historial laboral disperso" y señaló que existen pruebas que apuntan a que "no quería trabajar a tiempo completo". Además, cifró en 21 millones de dólares lo que habría ingresado por varios proyectos cinematográficos durante los ocho años previos al drama.
Por su parte, Lively sostiene que una campaña de imagen negativa le habría costado hasta 300 millones de dólares en ingresos y beneficios potenciales. La mayor parte de estas pérdidas, según su equipo, estaría vinculada a oportunidades que nunca llegaron a materializarse, desde grandes producciones de estudio hasta cine independiente y una miniserie de televisión, en el periodo comprendido entre agosto de 2024 y agosto de 2029.
Con ambas partes manteniendo posturas tan enfrentadas, todo apunta a que el juicio será clave para esclarecer qué hay realmente detrás de este conflicto que mezcla reputación, dinero y acusaciones graves en Hollywood.
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