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Cómo conseguir que el sexo siga siendo divertido mientras intentas quedarte embarazada

Para muchas parejas que intentan tener un bebé, el sexo es emocionante y romántico. Al principio. Pero después de unos meses de seguimiento de ciclos y ovulaciones, la pérdida de espontaneidad puede convertirse en una fuente de discusiones constante.

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La presión es la gran enemiga cuando se trata de disfrutar del sexo. Y es algo que experimentan en común todas las parejas que intentan concebir. “La clave está en tener una sexualidad lo más normal posible y no tan programada”, reconoce Nayara Malnero, psicóloga y sexóloga clínica. Esta segunda opción, añade la autora del libro ‘Sexo a distancia’ (Ed. Lunwerg) genera un estrés y una presión que anti erótica que desmotiva a las parejas: “El estrés reduce las probabilidades de embarazo, nos desvía del objetivo de las relaciones: disfrutar”.

Si no quieres tener sexo, obligarte a hacerlo puede tener efectos a largo plazo en tu interés sexual y tu capacidad de experimentar el placer. Cuanto más tiempo intentes quedarte embarazada sin lograrlo, más tensión se acumulará tu vida sexual, y lo que debería ser una bonita experiencia de pareja, podría tornarse en uno de los momentos más estresantes de vuestras vidas, hasta el punto de cambiar la identidad sexual de una persona.

Por esta razón, estar a gusto entre las sábanas y hacer que el sexo siga siendo divertido, compartir el viaje y saber cuándo tomar un descanso, cobra mucha más importancia mientras intentas quedarte embarazada. Se trata de no dejar que el deseo de concebir os haga perder la espontaneidad y la intimidad en la cama.

Aunque no es tarea fácil si comienzas a monitorizar los ciclos de ovulación, y a programar el sexo. Si el interés sexual no es mutuo, coinciden los expertos, tratar de concebir puede amplificar los problemas de pareja. La culpa para quien no quiere tener relaciones sexuales pero siente que debería, es una carga demasiado pesada. Te damos algunas claves para equilibrar el placer y tratar de concebir manteniendo la conexión con tu pareja.

Embarazo
Embarazo | iStock

Hablarlo

No comunicarte con tu pareja te puede llevar a una desconexión de la intimidad que se resuelva en una evitación sexual. La clave es hablar sobre lo que está pasando sin perder de vista lo que os unió al principio. Tratar de ver la situación con naturalidad y perspectiva, y empatizar con el otro. Es importante entender por qué está luchando cada uno y qué necesita del otro.

Intentar algo nuevo

Puede parecer un cliché, pero probar cosas nuevas a veces funciona. Los deseos no escuchados o no expresados llegan a enquistarse. Y siempre es compatible programar el sexo para concebir con actividades sensuales diferentes que a los dos os apetezcan. Se trata de dar espacio a la intimidad, más allá del tratamiento de fertilidad.

Centrarse en los juegos previos

Reducir el enfoque en el sexo con penetración dándole prioridad a los juegos previos, a nuevos estímulos y técnicas, también puede traducirse en tiempo para vosotros mismos, para entrar en materia de forma paulatina. Un baño relajante, un masaje, un rato a solas… No omitas la parte del placer y la conexión solo para hacerlo. Dedica tiempo a conectar.

Tomarse un descanso

Si la edad reproductiva no es un problema y habéis intentado tener relaciones sexuales programadas durante 3-6 meses pero os sentís frustrados por el proceso, podéis considerar tomar un descanso. Volved a explorar quiénes sois como pareja. A veces viene bien dar un paso atrás para ver las cosas desde otro ángulo. Una vez superados los problemas de fertilidad, la recuperación como pareja siempre es beneficiosa.

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