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Ahorro en la compra de frutas y verduras: Qué comprar y cómo conservarlas para que duren más

No todas las frutas y verduras son iguales: te cuento cómo saber elegir las mejores y dónde hay que guardarlas para que no se pochen enseguida.

Frutas y verduras en la nevera.

iStock Frutas y verduras en la nevera.

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Cinco raciones (mínimo) de fruta y verdura al día. No se nos olvida ¿verdad? Y hoy sí que sí, esas fresas compradas el otro día no se escapan. Abrimos la nevera y… ¡el horror, se han estropeado! El desperdicio alimentario es un problema económico, medioambiental y hasta de salud. ¿Cómo podemos reducirlo comprando frutas y verduras?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo mínimo de 600 gramos de fruta y verdura por persona y día. En España esta cantidad no llega a 400 gramos, según la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética española.

¿Cuánta comida se despedicia?

Si estás pensando en ir corriendo a por fruta y verdura, espera un poco. Hablemos antes del desperdicio alimentario. Seguro que en más de una ocasión te has encontrado esa manzana con moho en la nevera, ese plátano negro y arrugado… No eres ni la primera ni serás la última persona que ha tirado fruta.

De hecho, en 2019 se tiraron en España 1.351 millones de kg de alimentos y bebidas, incluida la manzana y el plátano. De esa cantidad, 1.146 toneladas corresponden a alimentos sin elaborar, la mitad, frutas y verduras.

¿Puedo quitar la parte podrida y comerme el resto?

No, no vale quitar la parte con moho y comerte el resto. Si la manzana tiene moho, la parte que ves puede ser mucho más que pequeña que la que no ves, las hifas del hongo.

Poca broma con eso: generan unas sustancias que se llaman aflatoxinas que os aseguro que queremos tener lejos.

El desperdicio alimentario, igual que la inocuidad de los alimentos, comienza en la producción primaria, pero termina en nuestra casa, así que tenemos que ponernos serios con este tema. Vamos con algunos consejos.

Consejos para comprar frutas y verduras

Como consumidores, nuestra tarea no sólo consiste en comprar y consumir, tenemos un deber previo: elegir qué queremos comprar antes de hacerlo.

Y no sólo hablo de cantidad (que también) sino de elegir la fruta y verdura mirando el calendario. Cierto que la globalización lo ha difuminado un poco, pero tenemos que seguir hablando de las temporadas. Ese momento en el que las que las frutas y verduras no sólo están más ricas, también son más baratas. Además, al necesitar menos transporte, son medioambientalmente más sostenibles.

No penséis que todas las frutas son iguales. Todas son válidas, sí, pero no todas son iguales. Si no estás de acuerdo… piensa: naranjas en agosto (deja de cantar y sigue leyendo).

Sí, tenemos frutas y verduras en cualquier época del año. Pueden venir de más de 40 países. Es una suerte mayor de la que podéis imaginar, hace no tantos años no era así. Pero claro, es importante revisar (o preguntar) si lo que estamos comprando hoy viene del otro lado del mundo donde, además de parar su proceso madurativo, hay que sumarle el coste del viaje tanto en euros como medioambiental.

¿Son buenas las frutas y verduras de invernadero?

Un caso diferente es el de las frutas y verduras de invernadero, como los que tenemos en Almería. En España tenemos buena fruta de temporada y buenos invernaderos.

Esta información la puedes ver en la parte superior de la caja. Encontraremos la denominación del producto, origen, la variedad, precio por kilo, categoría y calibre.

Cuidado con los nombres. Por ejemplo, hay una variedad de naranja que se llama “Valencia” cuyo origen no tiene por qué ser la Comunidad Valenciana. Si os fijáis bien, quizá la próxima vez no nos la cuelen con variedad “Valencia” origen “Sudáfrica”.

¿Cómo elegir la mejor fruta y verdura?

Para elegir una fruta en su punto de maduración lo primero es diferenciar entre dos categorías: climatéricas y no climatéricas.

Las frutas climatéricas son las que siguen madurando una vez han sido recolectadas. Esto significa que podemos comprarlas en diferentes estados de maduración y ellas solitas se pondrán a tono en unos días.

Podemos comprar dos o tres piezas en su estado óptimo y el resto, un poquito más verdes. Son así el tomate, plátano, peras, albaricoque, kiwi o aguacate (yo a este solo le conozco dos estados: verde o pocho, pero os aseguro que es climatérico). Así, en lo que pasan los días, maduran, pero no se estropean.

En relación a las frutas no climatéricas las más caracterñisticas son cítricos, uvas, fresas y cerezas. Si las compras verdes (o las recolectan verdes), se pudrirán sin madurar. No compres algunas antes de su estado de maduración porque inmaduras llegaron e inmaduras se estropearán.

¿Cuántas frutas y verduras hay que comprar?

Bien, ya sabemos qué comprar y cómo comprarlo. Vamos al paso tres, que es fundamental: cuánto comprar.

Has encontrado un chollo. Caja de fresas a un precio imbatible. Dos kilos a ese precio ¿quién no lo elegiría? Pues tú, no lo elegirías tú. Salvo que seáis un montón en casa o hagáis tarta de fresas, batido de fresas, lentejas con fresas, mousse de fresas y fresas con fresas… es más que probable que se os estropeen. Compra lo que vas a comer (y no sólo con las frutas y verduras).

Qué frutas y verduras se guardan en la nevera

Ahora que tenemos la cantidad justa, continuemos en casa: quien pensó en un cajón para frutas y verduras no sólo lo hizo por diseño o comodidad, lo hizo porque sabía que el frío directo no les viene bien y puede disminuir el tiempo que estén en buen estado.

Eso sí, dentro de ese cajón, no deberíamos juntar frutas climatéricas y no climatéricas. Las primeras “siguen respirando”, emitiendo etileno, un gas que provoca que las no climatéricas se estropeen antes. Es decir, podemos mezclar peras con manzanas, pero no podemos mezclar manzanas con uvas.

Quizá estéis pensando: ¿qué tamaño de nevera necesito yo para cumplir esto? ¡A ver si estás metiendo frutas y hortalizas en la nevera cuando no lo necesitan!

Por ejemplo: plátanos, naranjas, melocotones, limones, tomates, kiwis y piña deberían estar fuera, salvo que estén en un punto de maduración avanzado y necesites que aguanten más.

Las frutas que cuando parpadeas ya se han estropeado (fresas, moras, uvas…) esas sí, esas a van la nevera.

¿Hay que lavar siempre las frutas y verduras?

Todas las frutas y verduras, repito, todas las frutas y verduras deben lavarse. Pero nunca, repito, nunca, debemos lavarlas y guardarlas cuando llegamos a casa de la compra.

Cuando las lavamos, eliminamos una capa de protección natural que las protege así que, lavándolo y dejándolo expuesto al frío (o al ambiente) disminuiremos la vida útil.

Por eso hay que lavar las frutas y verduras justo antes de consumirlas o cocinarlas y mantener una buena limpieza en la nevera.

Me reconoceréis que disminuir el desperdicio alimentario nos va a tener entretenido, pero el medio ambiente y, sobre todo, vuestra economía lo van a agradecer.

Ahora ya tenéis la información, en vuestra mano está la decisión.

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