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No todos los rostros envejecen igual: estas son las zonas que más delatan el paso del tiempo según la forma de tu cara

La forma del rostro influye en cómo se hacen visibles los signos del envejecimiento. Desde los pómulos hasta la mandíbula, la estructura facial puede marcar qué zonas necesitan más atención y cómo adaptar la rutina de cuidados con el paso de los años.

Mujer con arrugas

Mujer con arrugas Magnific

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No todos los rostros envejecen de la misma manera. Mientras algunas personas empiezan a notar antes las patas de gallo, otras ven cómo el óvalo pierde definición, aparecen surcos alrededor de la boca o la nariz gana mayor protagonismo.

Y es que el paso del tiempo no depende únicamente de las arrugas, ya que la estructura ósea, la distribución de la grasa, el grosor de la piel y hasta la gesticulación influyen en cómo cambia cada cara.

Yvette Martín, farmacéutica colaboradora de Perricone MD, explica que "el envejecimiento no solo depende de la piel; aspectos como la arquitectura que hay debajo de ella también tienen mucho peso".

Una idea que también comparte Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, quien señala que "la forma de los huesos, la distribución de la grasa, el grosor de la piel y hasta la manera en que gesticulamos hacen que cada rostro cuente una historia distinta".

Es por eso que, conocer qué zonas pueden ser más vulnerables según las características del rostro permite adaptar los cuidados y prevenir algunos de los signos que aparecen con los años. Te contamos todos los detalles en este artículo.

Dos personas con arrugas en la zona de los ojos
Dos personas con arrugas en la zona de los ojos | Magnific

La nariz marcada

Una nariz prominente no necesariamente cambia de tamaño con la edad, pero puede parecer más grande o llamativa a medida que el resto del rostro pierde volumen. "No es que la nariz crezca de repente, sino que el tercio medio pierde volumen, los pómulos se vacían y la zona de alrededor de la boca pierde soporte", relata Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD.

En estos casos, el objetivo no pasa por modificar la nariz, sino por mantener la calidad y la firmeza de la piel del conjunto del rostro. Ingredientes como los retinoides y la vitamina C pueden ayudar a mejorar la luminosidad, la firmeza y la densidad cutánea.

Mujer con arrugas
Mujer con arrugas | Magnific

Pómulos altos: patas de gallo marcadas

Los pómulos marcados suelen aportar definición al rostro, pero también pueden hacer que el paso del tiempo sea más evidente alrededor de los ojos. "Cuando el pómulo está muy marcado, la sonrisa y la expresión empujan más el gesto hacia el contorno. Por eso las patas de gallo pueden aparecer antes o hacerse más visibles", apunta Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.

La parte positiva es que este tipo de rostro suele conservar mejor el tercio medio. Para cuidar el contorno de ojos, la especialista recomienda apostar por hidratación, elasticidad y protección de la barrera cutánea, con activos como péptidos, antioxidantes e ingredientes reparadores.

Mujer con patas de gallo
Mujer con patas de gallo | Magnific

Pómulos planos

Cuando la zona de los pómulos es más plana o existe menos volumen en el tercio medio, el rostro puede perder antes la sensación de soporte. El resultado puede hacerse especialmente visible en el surco nasogeniano y en la zona de las mejillas.

"No es solo flacidez: es también una pérdida de volumen que cambia la lectura de toda la cara", explica Raquel González. En este caso, la cosmética puede centrarse en mejorar la calidad de la piel mediante péptidos, vitamina C, retinoides, niacinamida y omegas, aunque sin esperar que una crema recupere el volumen perdido.

Mujer con arrugas
Mujer con arrugas | Magnific

Una mandíbula poco marcada

La definición de la mandíbula también influye en cómo percibimos el envejecimiento. Cuando el mentón es pequeño o la línea mandibular es suave, la pérdida de firmeza puede resultar más evidente.

"El óvalo se desdibuja porque confluyen pérdida de colágeno, menor elasticidad, cambios en la grasa facial y gravedad", señala Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica. Si la mandíbula ya era poco marcada, estos cambios pueden percibirse antes.

Mujer con arrugas
Mujer con arrugas | Magnific

Para mantener la piel en mejores condiciones, los especialistas recomiendan combinar activos reafirmantes y antioxidantes con una buena hidratación, masaje adecuado y, sobre todo, protección solar diaria.

Ojos grandes o hundidos

Los ojos grandes, hundidos o con poco volumen alrededor pueden resultar especialmente expresivos, pero también hacer que las ojeras y las líneas finas sean más visibles. "La piel del contorno es fina y tiene menos soporte, por eso se deshidrata antes y marca con más facilidad ojera, líneas finas o párpado menos terso", explica Mireia Fernández.

En esta zona, la recomendación máxima es utilizar fórmulas específicas con ingredientes como péptidos, vitamina C y ácido hialurónico y aplicarlas sin arrastrar la piel.

Mujer con arrugas en la zona de las ojeras
Mujer con arrugas en la zona de las ojeras | Magnific

Unos labios finos

Los labios con menos volumen o estructura pueden favorecer que las líneas verticales del contorno aparezcan antes. "La piel peribucal también pierde colágeno y elasticidad. Si además hay gesticulación intensa o exposición solar acumulada, esas líneas se hacen más visibles", explica Raquel González.

La hidratación, la nutrición y la protección solar son fundamentales para mantener esta zona en mejores condiciones. Y también el maquillaje puede jugar a favor. Según David Deibis, maquillador oficial de Perricone MD, las texturas jugosas ayudan a aportar frescura al labio sin endurecer la expresión.

Mujer con arrugas
Mujer con arrugas | Magnific

Así pues, la forma del rostro puede determinar qué signos del envejecimiento se hacen visibles antes, pero no significa que exista un único patrón ni que estas características permitan predecir exactamente cómo cambiará una persona.

La genética, el sol, los hábitos, la gesticulación y el propio paso del tiempo también tienen mucho que decir. La clave está en conocer las necesidades de cada piel y mantener una rutina constante, especialmente cuando se trata de hidratación y protección solar.

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