IMPRESCINDIBLE
Estos son los acrónimos que tienes que saber para entender y mejorar tu rutina beauty
Descubre qué significan las siglas como TEWL, AHAs o SPF y por qué entender estos acrónimos puede ayudarte a mejorar tu rutina de cuidado facial, elegir mejor los cosméticos y comprender qué necesita realmente tu piel.

Publicidad
Hablar de cuidado de la piel hoy en día implica, casi inevitablemente, hablar en siglas. Si en las conversaciones actuales abundan palabras como Lol o Fomo, en el universo de la cosmética ocurre algo parecido.
Y es que cada vez más términos se resumen en acrónimos que circulan en etiquetas, envases y redes sociales. Aunque puedan parecer conceptos reservados para expertas o para la generación Z, conocer estos vocablos puede marcar la diferencia a la hora de elegir productos y entender qué necesita realmente tu piel.
Varias especialistas en dermocosmética explican cuáles son los acrónimos más habituales en el mundo del skincare y qué significan realmente. En este artículo te contamos todos los detalles que tienes que saber para incorporar estos conceptos en tu rutina de skincare.

TEWL: cuando la piel pierde hidratación
Las siglas TEWL hacen referencia a Tran-Epidermal Water Loss, es decir, la pérdida de agua que sufre la piel a lo largo del día de forma natural.
"Llamamos TEWL a la humedad o agua que pierde la piel a lo largo del día de forma pasiva", explica Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD. "La humedad pasa de la dermis a la epidermis y de ahí trasciende a la atmósfera", añade.
Este proceso depende en gran medida de dos factores: el estado de la barrera cutánea y el entorno. "La TEWL depende de cómo tengamos la función barrera y de la humedad ambiental. Quienes viven en climas húmedos lo sufren menos", añade la experta.

Para reducir esta pérdida de agua, los especialistas recomiendan reforzar la barrera de la piel con ingredientes que creen una capa protectora: ingredientes como "la manteca de karité o las ceramidas, así como los adaptógenos, entre otros, que mejoran la resistencia de la piel", señala Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
AHAs, BHAs y PHAs: los ácidos que exfolian la piel
Otro grupo de siglas muy presente en cosmética son AHAs, BHAs y PHAs, que identifican distintos tipos de ácidos exfoliantes.
Los AHAs son alfahidroxiácidos, moléculas pequeñas que penetran con facilidad en la piel. "Renuevan la piel de manera eficiente, como el ácido glicólico o el láctico", explica Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica.

Los BHAs, en cambio, tienen una molécula más grande. "Los betahidroxiácidos, como el ácido salicílico, renuevan en la superficie y ayudan a que la piel produzca menos grasa", señala Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8.
Por su parte, los PHAs, que son polihidroxiácidos, son aún más suaves. "Son moléculas más grandes que se quedan trabajando en superficie, pero son muy eficientes. Renuevan como los AHAs, pero de manera más lenta, siendo la opción perfecta para las pieles más sensibles, reactivas, o para quienes quieren exfoliar a diario", apunta Raquel González.

SPF: el básico que nunca debería faltar
Si hay un acrónimo universal en skincare, ese es SPF, siglas de Sun Protection Factor, que indica el nivel de protección solar de un cosmético.
El SPF señala "el grado de protección solar que ofrece un cosmético determinado sobre la piel", explica Estefanía Nieto. Los niveles más habituales van del SPF 15 al SPF 50, siendo este último el máximo reconocido por la normativa europea.

Según la especialista, el número indica cuánto tiempo puede resistir la piel al sol sin quemarse en comparación con no usar protección. Es decir, si una piel se quema en cinco minutos sin protección, un SPF 50 multiplica ese tiempo por 50. Sin embargo, cada piel reacciona de forma distinta, por lo que siempre es mejor ser precavidos y reaplicar el producto.
INCI: la lista de ingredientes
Otro término que aparece con frecuencia en envases y análisis de productos es INCI, acrónimo de International Nomenclature of Cosmetic Ingredients.

"El INCI se refiere al listado de ingredientes que componen la fórmula", explica Raquel González. Este sistema permite identificar de forma estandarizada los componentes de cualquier producto en todo el mundo. Sin embargo, la experta advierte que leer la lista no siempre lo explica todo: "Tener los ingredientes no es tener la fórmula".
"¿Verdad que no es lo mismo una salsa en la que el sofrito se ha hecho rápido, que una en la que los ingredientes han estado a fuego lento durante horas? En cosmética ocurre lo mismo. Tener el listado de lo que lleva no nos aclara cómo se ha hecho, cómo se ha encapsulado un activo para que sea más eficiente, o la calidad de los activos", concluye.
Publicidad





