País Vasco

"La niña se me salía", una mujer da a luz en el portal de su casa horas después de que en el hospital descartaran que estuviera de parto

La ginecóloga que exploró la evolución del embarazo determinó que la dilatación era de 2-3 centímetros y le dio el alta.

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Nerea Sánchez tienen 25 años y dos hijas. A la más pequeña, Keyla, la parió en el portal de su casa, en la localidad vizcaína de Lemoa. No tuvo tiempo de volver al Hospital de Basurto, en Bilbao, donde hora y media antes le habían dado el alta médica porque "sólo estaba dilatada de 2-3 centímetros".

Asegura que la experiencia ha resultado tan traumática que ha decidido denunciar al Hospital de Basurto por daños y perjuicios para que lo que le ha ocurrido a ella no se repita: "No puede pasar esto en el año en el que estamos. Nadie sabe lo que es dar a luz en un portal sin asistencia médica, de lo que nos podía haber pasado a la niña o a mí".

El 4 de enero y embarazada de 38 semanas, la joven acudió al centro hospitalario con contracciones frecuentes. Allí fue monitorizada y de 3 a 5 de la madrugada se quedó en observación. Tras un tacto vaginal y una ecografía fue dada de alta. La ginecóloga que la exploró determinó que estaba dilatada de 2-3 centímetros de un máximo de 10. "Me dijo que me diera una ducha, comiera algo e intentara dormir y volviera a lo largo de la mañana", explica.

Alegan que fue un "parto precipitado"

Hora y media después, sobre las 7 de la mañana, Nerea vio que tenía sangre. "Me asusté y le pedí a mi hermano que me llevara a Urgencias". No dio tiempo. "En el ascensor empecé a sentir la cabecita y pegué dos gritos. Mi hermano me cogía para llevarme al coche. "¡Álex, que no da tiempo! Y me bajé los pantalones". "No me dio tiempo ni de empujar. Me toqué y noté la cabeza de la niña. Solo le repetía a mi hermano que por favor no se cayera".

Su hermano había seguido las indicaciones del 112. Keyla estaba bien pero Nerea estaba muerta de miedo. "Me preguntaban si tenía hemorragia. ¡Y yo qué sé! Yo veía mucha sangre", rememora. Una vecina les bajó mantas para protegerse del frío.

Las dos fueron trasladadas al Hospital de Basurto. Allí permanecieron una noche pero al de tres días debido al frío que había pasado en el portal, la pequeña ingresó de nuevo en la UCI con bronquiolitis y estuvo 13 días. "Ha sido el momento más duro de mi vida. Tan pequeña con el respirador", recuerda la joven.

Osakidetza asegura que se cumplió el protocolo, según el cual, una parturienta no ingresa hasta que no llega a los cuatro centímetros de dilatación del cuello uterino. Alega que se trató de un "parto precipitado" y que no hay forma de pronosticar su evolución.

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