La edad a la que los jóvenes comienzan a tener un teléfono móvil propio se adelanta año tras año. Da igual el momento del día que sea: esperando, paseando o posando para salir en las fotos, los niños y los adolescentes no se desprenden de él.

Los expertos aconsejan no entregar a un niño el teléfono móvil hasta que no cumpla "los 12 o 13 años". Por otra parte, los especialistas recomiendan que los padres no les permitan a sus hijos crearse una cuenta en cualquier red social "si no es mayor de 14 años".

Pese a las indicaciones de los profesionales, la realidad en nuestro país es otra cosa. En España, un 33% de los niños de 10 años ya tiene teléfono móvil y el 76% de los jóvenes de entre 11 y 14 años utiliza a diario aplicaciones de mensajería instantánea.

Este uso tan temprano podría derivar en graves consecuencias como padecer trastornos del sueño o problemas de conducta. Lo que resulta complicado es la actitud de los padres a la hora de atajar el problema, pues ellos también pasan demasiadas horas pendientes del móvil.