Juicio a Isabel Pantoja

Isabel Pantoja declara ante el juez entre lágrimas: "Yo de papeles no llevaba nada"

La tonadillera llegaba esta mañana a la Ciudad de la Justicia de Málaga. Está acusada de un delito de insolvencia punible. La cantante habría cometido irregularidades al pagar una deuda relacionada con su casa de Marbella. El fiscal pide para ella tres años de cárcel.

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Isabel Pantoja se ha sentado de nuevo en el banquillo de los acusados. Se enfrenta ahora a tres años de cárcel por llegar, presuntamente, a un acuerdo con una constructora para evitar pagar una deuda relacionada con su casa de Marbella.

Isabel Pantoja ha llegado a los juzgados rodeada de cámaras y protegida por la Guardia Civil. Apenas podía caminar mientras le preguntaban cómo se encontraba. Sus fans la aplaudían y gritaban guapa mientras llegaba a los juzgados de Málaga. Sus seguidores le animaban entre gritos de te queremos. Se ha presentado ante el juez vestida completamente de negro y sin poder contener las lágrimas.

Se sienta de nuevo en el banquillo acusada de ser cooperadora necesaria de un delito insolvencia punible. Ignacio Fuster Fabra, abogado y profesor universitario, explica que ese delito se produce cuando un deudor realiza actos fraudulentos en el que se perjudica los intereses de los acreedores. La fundamentación es eludir el pago de una deuda.

Pantoja ha asegurado desconocer la existencia de la deuda que le ha sentado en el banquillo de los acusados. "Yo de papeles no llevaba nada", ha afirmado, sosteniendo que no conocía al otro acusado en la causa: "A este señor lo he visto aquí por primera vez en mi vida".

El foco es 'Mi gitana', la casa donde la cantante vivió con Julián Muñoz, exalcalde de Marbella, y sobre la que pesaba un embargo por una deuda con una constructora. Guillermo Alonso Olarra, socio de MA Abogados dice que llegó a un acuerdo. En vez de pagar 114.000 euros sólo pagó 62.000.

Con este presunto acuerdo evitaba perder la casa porque es la garantía de pago a una tercera empresa por otra deuda. Fuster Fabra explica que lo que hace es perjudicar a un tercero porque ya no puede reclamar nada. Y además así la cantante podía venderla libremente.

La Fiscalía solicita para ella 3 años de de prisión y una multa de 10.800 euros.

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