La doctora Mar Casal, médica de urgencias especialista en microbiología, afirma que "se podrían seguir dando casos hasta la primera quincena de septiembre" dado que el periodo de incuvación es de tres semanas.

Una infección por listerioris suele cursar de manera sintomática como un cuadro de gastroenteritis "con posibilidad de fiebre". Los casos más graves pueden ocasionar "una sepsis o una meningitis en la población más vulnerable, como embarazadas o ancianos", explica.

Esta bacteria "se encuentra en tierra y agua", por lo que los animales la adquieren y llega a las personas a través de las carnes o productos lácteos. Otra forma de adquirirla es a través de "verduras abonadas con el estiércol de los animales contaminados".

La infección se puede prevenir evitando el consumo de los alimentos afectados y "aumentando la higiene en la manipulación", ya que esta bacteria es muy resistente y "la única manera de erradicarla es a través de una temperatura superior a 50 grados".