Tutankamón

La tumba de Tutankamón aún no ha desvelado todos sus secretos

Se cumplen 100 años del descubrimiento de los restos del faraón Tutankamón por los ingleses Howard Carter y Lord George Herbert de Carnarvon. Estos son algunos de los misterios sin resolver en torno a esta figura histórica.

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El 4 de noviembre de 1922, Howard Carter, un arqueólogo y egiptólogo descubrió una de las reliquias mejor conservadas del Antiguo Egipto, la tumba de Tutankamón. Y, con ella, miles de joyas, muebles, objetos de decoración y recuerdos. Una excavación que duró cerca de diez años en concluir por la cantidad de reliquias halladas. Carter, financiado por el aristócrata Lord Carnarvon, logró localizar esta tumba después de años de investigación en el Valle de los Reyes en Luxor, la necrópolis de los faraones.

Zahi Hawass, uno de los más célebres egiptólogos, explicó a Antena 3 Noticias que el descubrimiento de la tumba de Tutankamón "es uno de los hitos de egiptología. Es la única tumba que se encontró completamente intacta en el mundo de los reyes. Y por lo tanto el descubrimiento de la tumba nos habla de la creencia religiosa del antiguo egipcio, de la vida cotidiana de un rey, de su vestimenta, de su amor, de sus juegos. Todo sobre la vida de un rey real se puede ver en los objetos encontrados en la tumba.”

Han sido ya cuatro generaciones de científicos estudiando el enterramiento sobre el terreno, pero la tumba del faraón Tutankamón arrastra incógnitas aún sin resolver. Una teoría puesta en marcha por el arqueólogo británico Nicholas Reeves sostiene que detrás de una pared hay otra tumba real de un monarca anterior, que estaría todavía intacta. Entonces lo que habrían hecho los antiguos egipcios sería “levantar la pared y enterrar a Tutankamón en la parte delantera de la tumba”.

La historia del joven faraón

Tutankamón accedió al trono con ocho o nueve años. Contrajo matrimonio con su media hermana Anjesanamón, con quien tuvo dos hijas que murieron, la primera a los 5 o 6 meses de embarazo y la segunda poco después de nacer. Tutankamón reinstauró la religión politeísta del Antiguo Egipto. Gracias a los estudios desarrollados sobre su cadáver momificado se sabe que sufría una discapacidad física por una deformidad en su pie izquierdo que le obligó a apoyarse en bastones, varios de los cuales fueron hallados en su tumba junto a bumeranes y arcos. Estaba afectado por otros problemas de salud como una escoliosis y se sabe que también se había infectado de malaria había, una combinación de patologías que pudieron causar su fallecimiento a los 18 o 19 años.

Zahi Hawass ha tenido la oportunidad de estudiar con profusión la momia de Tutankamón “Cada año hay alguna información nueva sobre el este viaje en el tiempo, porque los objetos nunca han sido estudiados cuidadosamente. Yo también hice durante los últimos cinco años nuevas investigaciones acerca de cómo murió, porque usé el escáner de asiento para descubrir que no fue asesinado. Y también pruebas de ADN. Luego, cada año, hay algo más de información sobre Tutankamón como rey y sus objetos. La historia de Tutankamón aún no ha terminado.”

El hallazgo de su tumba en 1922 tuvo una gran repercusión mediática en todo el mundo. El descubrimiento con más de 5000 artefactos, entre ellos la máscara funeraria de Tutankamón, expuesta en el Museo Egipcio de El Cairo, consiguió despertar un renovado interés en el Antiguo Egipto. Las muertes, poco tiempo después, de varios de los implicados en el descubrimiento de la momia levantaron una leyenda negra entorno a Tutankamón, la maldición del faraón, que fue desarrollándose con los años y que ha dado pie a numerosa literatura y cinematografía. Aunque Zahi Wass desmonta el mito “no hay nada llamado la maldición. La maldición es algo que se creó porque Lord Carnarvon dio los derechos exclusivos al London Times y, por tanto, los demás periodistas no podían escribir nada sobre la tumba. Entonces, cuando Lord Carnarvon murió, cinco meses después del descubrimiento, crearon la palabra maldición. Pero no hay nada llamado la maldición de Tutankamón. Si cierras una habitación 3.000 años y dentro hay una momia, la momia desarrollará gérmenes que no se pueden ver pero que serán liberados cuando el aire del exterior remueva la estancia”

Parte de su enorme ajuar funerario ha viajado por todo el mundo desde el año 1962 en diversas exposiciones autorizadas por el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.

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