Frente a un parlamento poco receptivo, Theresa May hacía los últimos esfuerzos por encontrar apoyo. Aunque la oposición no lo ha podido decir más claro. Más de cien conservadores se rebelaron contra la disciplina de voto de su formación para oponerse al pacto de la primera ministra, que ha sufrido una de las derrotas parlamentarias más amplias infligidas a un Gobierno británico en tiempos modernos.

May necesitaba 302 votos para sacar adelante el acuerdo alcanzado con Bruselas, pero tal y como se esperaba, no los ha conseguido. La votación terminaba con 202 votos a favor y 432 en contra. Theresa May sufría así una derrota histórica, sin precedentes, que la vuelve a poner en la cuerda floja.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn no ha perdido el tiempo y ya ha planteado una moción de censura contra la primera ministra que se debatirá y votará hoy mismo. Todo apunta a que la superará sin demasiados problemas.

A partir de ese momento, Theresa May tendrá que trabajar contrarreloj para presentar un plan alternativo el proximo lunes 21 de enero.Fuera del parlamento, muchos británicos celebraban el resultado de la votación. A dos meses y medio de la fecha marcada para que el Reino Unido abandone la Unión Europea, el Brexit, sigue planteando demasiados interrogantes.