Abuso sexual

Una pedófila que se encuentra en la cárcel pide amigos por correspondencia desde su cuenta de TikTok

Existe un sistema para presos en el que pueden enviar correos electrónicos y vídeos, pero no acceder a las redes sociales, por lo que alguien los habría subido por ella.

Imagen de un detenido

Imagen de un detenido Pixabay

Publicidad

Miriah Vanlith, de 43 años, cumple una condena de 10 años en la Institución Correccional del Sur de Idaho por violar a dos menores, una de 14 años y otra de 17, en 2018 y a atraer a niños a través de Internet.

Vanlith se acercó a los menores a través de distintas redes sociales como Snapchat y Facebook. A pesar de mantenerse encerrada en prisión, cumpliendo condena, ha conseguido llegar a la plataforma de TikTok y publicar una serie de vídeos el pasado 8 de julio. Tras la publicación de los vídeos, la cuenta alcanzó 33.000 nuevos seguidores.

En ellos pedía amigos con correspondencia, tanto hombres como mujeres.

En Estados Unidos, los presos pueden utilizar una sistema llamado 'JPay' para enviar correos electrónicos y vídeos a personas del mundo exterior, aunque no pueden acceder directamente a las redes sociales. Esto significa que alguien habría creado una cuenta a Vanlith desde fuera.

Como parte de un acuerdo de culpabilidad se le retiraron otros cargos en su contra, en los cuales se le culpaba de otros abusos a más niños, entre ellos otro menor de 15 años.

Desde prisión ha concedido unas palabras a 'The Idaho Statesman' en las que asegura haber cambiado y que su pasado no la define. Asimismo, se arrepiente de lo que hizo y dice que "fue un gran error".

"He aprendido y crecido mucho en los últimos cinco años. Asumo la responsabilidad de lo que he hecho. He comenzado un nuevo capítulo de mi vida", dijo al medio.

Vanlith se ha negado en todo momento a decir cómo logró colgar los vídeos en TikTok. Sin embargo, no ha sido la única que lo ha conseguido, ya que si en la plataforma se realiza una simple búsqueda, también se pueden ver a cientos de prisioneros de Boise que buscan amigos por correspondencia.

A pesar de que los teléfonos están prohibidos en las prisiones, los funcionarios declararon al medio de 'Idaho Statesman' que no pueden detenerla, pero tampoco respaldan que se comunique con menores.

Publicidad