Según Emili Quevedo, máximo responsable de la Comisaría General Técnica de Planificación de la Seguridad de los Mossos, intentaron convencer al Govern para desconvocar el referéndum.Alegaban que podía haber incidentes y conflictos entre colectivos antagonicos.

El clima de tensión en Cataluña hacía pensar que podía haber riesgo para la seguridad. Se lo trasladaron al Govern en dos reuniones y dicen que les advirtieron de que, si se autorizaba el referéndum, cumplirían la orden judicial e impedirían la votación. "No podíamos actuar como en cualquier otra jornada en un acto que había estado prohibido", señalaba Quevedo en sede judicial.

Señalaba además que rápidamente se dieron cuenta del fracaso del diálogo y el Govern no estaba por la labor de frenar la votación. "El mensaje final de Puigdemont fue: entendemos que hagan lo que tienen que hacer pero no habrá ningún cambio en nuestros planes de carácter político".

Finalmente siguieron adelante y encargaron todo el material. A la empresa Unipost le pidieron repartir miles de tarjetas censales. Nunca lo hicieron porque nadie especificó a dónde tenían que entregarse. Explicó que por eso pararon el proceso y no se cobraron. Asegura que nadie les informó de lo que había en el interior de todos esos sobres.