El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, comparece como investigado por presunta desobediencia por segunda vez ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Deberá responder sobre si cedió locales municipales para el 1-O cuando era alcalde de Premià de Mar (Barcelona).

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el resto de miembros de su Govern le han acompañado a su llegada al Palau de Justícia, edificio donde se ubica el TSJC. Buch está citado a raíz de la causa contra él por una querella de la Fiscalía Superior de Catalunya por presunta prevaricación y desobediencia, por la que ya declaró en noviembre por presunta desobediencia grave junto a la exalcaldesa de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) Neus Lloveras. El TSJC archivó a finales de enero la causa contra Buch y Lloveras -que lideraban la ACM y la AMI, respectivamente- por su apoyo al 1-O, al considerar que actuaron en el ejercicio "de funciones no institucionales y eminentemente políticas", y la Fiscalía recurrió dicha decisión. En su recurso de apelación, la Fiscalía apuntó a que el TSJC no se había pronunciado sobre las diligencias que abrió la Fiscalía del Area de Mataró-Arenys de Mar contra Buch porque, en su condición de alcalde, presuntamente firmó el decreto de 7 de septiembre de 2017 en apoyo al 1-O y "habría ofrecido locales que pudieran ser utilizados como centros de votación durante la jornada del referéndum". En un auto, el TSJC admitió que en el auto de archivo no había hecho "ningún pronunciamiento sobre estos últimos hechos" ni tampoco practicó ninguna diligencia para su verificación. Por ello, se reabrió la causa "únicamente y en este momento" para pronunciarse sobre la cesión de locales como alcalde de Premià, y no como presidente de la ACM, precisaba el auto del TSJC.